FUNWORLD TRANSLATIONS
Spanish - October 2008
¿Qué significa “verde”?
Consejos prácticos y ejemplos de cómo el sector del entretenimiento puede ahorrar energía y dinero al mismo tiempo
por Lisa Anderson Mann
“Pensar en verde” es la última expresión de moda en marketing; los parques de atracciones, los centros turísticos e incluso los túneles de lavado anuncian con bombos y platillos sus iniciativas ecológicas. Más del 50% de los consumidores de una reciente encuesta de Travel Horizons afirmaban preferir ser clientes de un hotel o centro vacacional que practicase la responsabilidad medioambiental; por tanto “pensar en verde” es una forma de identificarse claramente con muchos visitantes.
Pero, ¿qué significa esto realmente?
Pensar en verde puede cubrir una amplia gama de actividades: desde reciclar, ahorrar energía y reducir el consumo de agua hasta servir comida orgánica, reducir el uso de productos químicos, el consumo de petróleo o las emisiones de CO2. Asimismo, iniciar políticas ecológicas implica una gran dosis de inversiones. Algunas políticas son bastante fáciles y baratas; otras requieren costes iniciales pero recuperan sus inversiones; incluso hay otras que pueden ayudar al medio ambiente pero nunca recuperar los costes.
Jim Levesque, presidente de Leisure Entertainment Consultancy, afirma que ha observado un reciente aumento de los parques temáticos ecológicos. Pensar en verde, dice, “ofrece una proyección pública de apoyo al desarrollo ecológico”, pero añade, “pensar en verde” en el desarrollo de un parque temático no sólo puede ser beneficioso para el medio ambiente sino para el balance final del proyecto.
“Existen muchas alternativas ecológicas que se pueden utilizar en un proyecto que tienen escaso o ningún impacto en el coste real”, afirma Levesque. “Otros pueden tener costes de inversión iniciales, pero dichos costes se pueden compensar con beneficios a largo plazo como, por ejemplo, menos costes de funcionamiento y mantenimiento y aspectos promocionales relacionados con la participación corporativa en el pensamiento verde”.
Mantenimiento verde: un punto de partida
Aunque, evidentemente, ser responsable con el medio ambiente es algo a lo que poca gente puede oponerse, resulta raro que una instalación pueda hacerlo de una sola vez. Incluso los parques más grandes se plantean las formas de pasar con cuidado a proyectos verdes caros, de incorporar prácticas ecológicas baratas pero eficaces, o de sustituir características menos respetuosas con el medio ambiente por otras de mayor ahorro de energía cuando el aparato o la instalación necesitan de forma natural mantenimiento o acondicionamiento.
Por ejemplo, mientras actualizaba una de sus atracciones más antiguas, Disneyland en California sustituyó los antiguos motores de diesel del reformado “Finding Nemo Submarine Voyage” (Viaje submarino buscando a Nemo) por limpios motores eléctricos impulsados por bobinas magnéticas de emisión cero. El arrecife de “coral” de esa atracción ya no se pinta; obtiene su color de cristal reciclado rociado con epoxy orgánico.
“Algunas atracciones que aconsejo tienen opciones para ahorrar algo de energía, o para ofrecer a los parques la opción entre distintos sistemas de accionamiento”, confirma Jeroen Nijpels, de JN Entertainment & Leisure Consultancy, con sede en Luxemburgo. “Pleasure Beach, en Blackpool (Reino Unido), decidió sustituir sus antiguos coches de gasolina por nuevos vehículos eléctricos de FAB, en Luxemburgo. También hay mucho menos coste de mantenimiento, gracias a un menor engrasado, consumo de aceite, etc”.
Ahorro de agua
Debido a que gran parte del mundo se enfrenta a la sequía (y a que a veces los municipios penalizan por derroche o exigen esfuerzos de ahorro), la mayoría de los gerentes de instalaciones sitúan el ahorro de agua en primer plano.
Según Levesque, el parque temático Myths and Legends de Corea del Sur, todavía no inaugurado, utilizará urinarios sin cisterna ni agua en los 40 urinarios del parque. “Un urinario seco ahorra de media unos 170.343 litros de agua al año”, comenta. “Esto supondría un ahorro de unos 6.813.741 litros de agua al año, lo que significaría menos costes de agua y de aguas residuales. También se ahorra en la instalación, ya que los conductos de alimentación de gua, las válvulas de descarga y los sensores ya no serían necesarios. El coste funcional total de un urinario sin cisterna es de aproximadamente 1 dólar cada 1.000 usos”.
El agua de las zonas verdes es otro punto fuerte para el ahorro. El uso de plantas resistentes a la sequía o nativas está creciendo, y las nuevas tecnologías han hecho que regar exactamente cada planta según sus necesidades sea más fácil que nunca. En Legoland California, se utiliza agua reciclada para cualquier riego, y el parque ha instalado un nuevo sistema de control para supervisar todo el funcionamiento. “Esta estación meteorológica in situ introduce datos [humedad, velocidad del viento, altas temperaturas, etc.] en el controlador de riego y mide la cantidad de agua que utilizan las plantas cada día, ajustando los tiempos de ejecución de riego y controlando la cantidad de agua utilizada”, afirma Julie Estrada, portavoz de Legoland.
Europa-Park, en Alemania, utiliza una planta centralizada de tratamiento del agua para recortar en un 50% el uso de agua subterránea para suministro de los lagos artificiales y las atracciones acuáticas, nos dice Ester Wawrin, directora de comunicación. “Otra consecuencia del tratamiento centralizado del agua es el hecho de no necesitar utilizar más cloro”, afirma.
Ahorro de petróleo
La retroadaptación de motores diesel para que acepten biodiesel se extiende en el sector. En Universal Orlando, la adopción de tecnología de combustible biodiesel reducirá las emisiones de CO2 unas 158 toneladas al año, según su portavoz, Janel Moncada. Universal Studios Hollywood ha instalado nuevo diesel de baja combustión de sulfuro en sus tranvías “Studio Tour” y está planteándose la adopción de biodiesel y electricidad y combustibles alternativos para tranvías y otros vehículos.
Las locomotoras de vapor eran las mayores consumidoras de combustible diesel en Disneyland antes de adaptarse al biodiesel, un cambio que ahorró 567.812 litros de combustible diesel al año al tiempo que redujo enormemente las emisiones (aunque los precios del combustible son actualmente similares a los de la gasolina). “Realizar el cambio a biodiesel fue relativamente fácil y barato”, dice Frank Dela Vara, director técnico de asuntos medioambientales de Disneyland Resort. “El uso de biodiesel de soja podría reducir las emisiones de dióxido de carbono hasta en un 80%”.
Ahorro de energía
El ahorro de energía puede ser tan sencillo (y barato) como sustituir las bombillas del alumbrado por lámparas fluorescentes compactas o tan complejo (y caro) como retroadaptar las estructuras existentes con fuentes de energía solares o eólicas. Incluso los cambios sencillos pueden producir grandes resultados: Walt Disney World, en Orlando, modernizó su sistema por un sistema de alumbrado fluorescente, más ahorrativo, en más 5.181,6 km cuadrados de sus instalaciones. El ahorro eléctrico anual ascendió a 46 millones de kilovatios-hora, un uso eléctrico equivalente al de Disney’s Animal Kingdom durante su primer año de funcionamiento.
Otros proyectos de ahorro de energía son grandes y costosos pero devuelven la inversión bastante rápido. Europa-Park tiene instalado un panel solar encima de la pasarela cubierta que va del aparcamiento a la entrada. La planta de energía solar, con 2.500 módulos solares, produce 230.000 kWh al año. “El consumo eléctrico de un pueblo pequeño quedaría cubierto con esta cantidad”, afirma Wawrin. “Esto conlleva un alivio medioambiental de aproximadamente 150 toneladas de CO2 al año”.
Y los paneles solares no son la única forma de hacer retroceder el contador. “Pleasure Beach [en Blackpool, Reino Unido] compró una atracción denominada “Star Shape”, del fabricante Zierer, en Alemania, e incluyó una opción que devolvería la energía producida para frenar el aparato a la red eléctrica, ahorrando entre un 10 y un 15% en la factura de esta determinada atracción”, explica Nijpels.
“A medida que este asunto vaya cobrando importancia en toda la sociedad, se irá extendiendo específicamente a nuestro sector”, afirma. “Deberíamos tener en cuenta el requisito de calcular el CO2: las zonas de atracciones o los parques deberían calcularlo para su negocio, y hacer esfuerzos por reducirlo con el tiempo”.
Lisa Anderson Mann es escritora independiente especializada en viajes/alojamiento, marketing, tecnología, restauración y vinos. Reside en California del Norte y se la puede contactar a través del correo electrónico lisa_mann@comcast.net.
————————————————————————
Solución creativa de problemas de energía en el Zoo de Auckland
En 2001, el Zoo de Auckland presentó su exposición “Sea Lion and Penguin Shores” (Tierras de leones marinos y pingüinos), que incluye un itinerario con una piscina de agua salada y una playa en la que los visitantes pueden ver lobos marinos de Nueva Zelanda y leones marinos de California bajo el agua. Una consecuencia desafortunada fue la factura de energía resultante, que ascendió a aproximadamente 62.000 dólares anuales. “No había nada en el diseño de la instalación que insinuara este tipo de uso de energía y corríamos el riesgo de que el transformador saltase”, afirma Tess Doogue, coordinadora medioambiental del zoo. “Debíamos hacer algo”.
El Director de proyectos y activo Andrew James encargó a la empresa de consultoría Energy Solution Providers (ESP) que investigase el uso de la energía, y se descubrió que las tres bombas de filtrado de velocidad fija de la exposición eran el principal foco del problema. “El filtrado funcionaba con tal fuerza de noche (cuando los animales estaban inactivos) como lo hacía durante el día”, afirma Doogue. Por sugerencia de ESP, el zoo instaló bombas de velocidad variable en los motores de filtrado para regularlos; la reducción del uso de la bomba de noche, cuando los animales estaban inactivos, se aplicó en todo el parque.
“ESP también identificó un problema de factor de potencia”, comenta Doogue. “Teníamos un rendimiento de aproximadamente el 0,9%, lo que nos costaba varios miles de dólares cada año en energía malgastada”. Para resolver el problema, el zoo instaló una unidad de corrección automática del factor de potencia de 45 kVAr en el panel de conmutación principal y añadió aislamiento a la infraestructura de tuberías del parque para mantener el agua a la temperatura correcta.
El ahorro total del zoo es un aliciente para que cualquier atracción ahogada por su coste sea modificada a fin de ahorrar más energía. “La inversión total para el proyecto fue de 31.350 dólares”, afirma Doogue. “Sólo en el primer año, disfrutamos de un ahorro de energía de 73.830 dólares, un período total de recuperación del capital invertido de menos de seis meses”.
Desde 2001, el Zoo de Auckland ha reducido su consumo eléctrico en un 25% y su consumo de agua en un 33%, y ahora recicla el 85% de todos los residuos del zoo.
“Como zoo, nos tomamos la reducción de nuestra huella de carbono tan en serio como el trabajo que realizamos criando y devolviendo a la naturaleza especies locales en peligro, como nuestra ayuda sobre el terreno, y como nuestra investigación y formación”, dice el director del zoológico, Jonathan Wilcken. “Constantemente estamos estudiando formas de mejorar nuestro rendimiento, y de compartir estas prácticas con nuestros socios y visitantes”.
—Marion Hixon
Recursos web
United States Environmental Protection Agency (Agencia para la protección medioambiental de EE.UU). Recursos medioambientales generales www.epa.gov
Iniciativa de alto rendimiento para edificios del Departamento de Energía de EE.UU.
http://eere.energy.gov/buildings/highperformance
Programa Energy Star de EE.UU. Promociona productos y prácticas de alto rendimiento
www.energystar.gov
BEES (Building for Environmental and Economic Sustainability, Edificación para la sostenibilidad medioambiental y económica). Software gratuito que mide el impacto medioambiental de productos relacionados con el sector de la construcción
www.bfrl.nist.gov/ose/software/bees
United States Green Building Council (Consejo para la edificación verde de EE.UU.)
www.usgbc.org
—Recopilado por Lisa Anderson Mann
————————————————————————————————
Ingenio verde
Más ideas ecológicas de parques y atracciones
El parque acuático Three Bears Lodge Indoor Waterworld del Yogi Bear’s Jellystone Park Camp Resort en Wisconsin gastó cerca de 2 millones de dólares en un sistema que extraía el calor de salida del sistema de aire acondicionado del hotel y lo utilizaba para ayudar a calentar las piscinas del parque acuático. Ahorro anual previsto: 115.000 dólares.
En 2007, los empleados de Sandusky, en Cedar Point, Ohio, recogieron y reciclaron aproximadamente 1.279 kg de latas de aluminio como parte del programa Aluminum Cans for Burned Children (Latas de aluminio para niños quemados). Los más de 1.400 dólares generados en la campaña se destinaron al Burn Care and Reconstructive Center (Centro para el tratamiento y la reconstrucción de quemaduras) del centro médico St. Vincent Mercy Medical Center, en Toledo, Ohio.
En lugar de utilizar productos de limpieza tóxicos y agua, el equipo de modelado de Legoland California limpia los más de 15.000 modelos Lego del parque con un espray de cáscaras de nuez recicladas en polvo fino. Después de “exfoliar” los modelos, el polvo de las cáscaras se recoge y se vuelve a utilizar. También en Legoland: Para controlar a los roedores, el equipo de paisajismo alienta a los depredadores naturales a anidar a lo largo del perímetro del parque. Una pareja de búhos cornudos incubaron recientemente tres crías en la zona de Castle Hill del parque en uno de los muchos nidales para búho construidos por el equipo de paisajistas.
En Disneyland Resort, en California, un equipo de miembros del servicio de limpieza recompensa al azar a aquellos visitantes que a los que se hayan observado reciclando con un cordón y un pin de “ecomentalidad” con Jiminy Cricket, ambos fabricados con materiales reciclados. Desde 2004, el programa ha reconocido a más de 1.500 visitantes por sus gestos ecológicos con el medio ambiente.
Las nuevas atracciones cambian de imagen
Al diseñar “The Simpsons Ride” para Hollywood y Orlando, Universal Studios dio a la antigua atracción “Back to the Future” un “cambio de imagen ecológico”. Las unidades de frecuencia variable controlan el suministro eléctrico de la atracción renovada, ahorrando aproximadamente el 50%; los programas de software controlan los sistemas hidráulicos de los juegos para obtener un rendimiento óptimo; y las atracciones se encienden con 2.582 luces LED.
————————————————————————————————
Energía solar: vivir y aprender
Los visitantes que disfrutan de la visión del océano mientras se columpian en “Sea Dragon” y dan vueltas en “Super Flip” pueden ahora echar un vistazo a los 108 brillantes paneles solares situados sobre el techo de Funland, un parque en forma de paseo marítimo entarimado en Rehoboth Beach, Delaware. Los usuarios curiosos a menudo preguntan por su construcción y quedan encantados con la iniciativa de energía limpia del parque.
Después de asistir a una conferencia sobre energías ecológicas en 2007, el tesorero Bill Henschke y otros propietarios del parque se sintieron motivados para reducir su huella de carbono e incorporar la energía solar en Funland. “Nos presentó la idea de la conservación y nos hizo conscientes de lo que utilizamos”, dice Henschke. Otro incentivo fue el descuento impositivo del 30%, por parte del estado de Delaware, por utilizar energía limpia. Para que Funland tuviese derecho a este descuento, debía producir energía solar antes de finales de año.
Aunque esta incorporación de paneles solares se produjo rápidamente, el proceso resultó más difícil, en parte porque la energía solar es mucho menos conocida entre las empresas comerciales y tiene una normativa de desarrollo. Pero Henschke y la familia de Funland se pusieron manos a la obra en la transición y ahora están encantados con su incorporación de energía solar y los casi 18 megavatios de energía limpia que producen hasta la fecha (a aproximadamente 120 kilovatios al día)
“No ha sido un camino de rosas, y si ha habido alguien más reacio a hacerlo, ése he sido yo”, dice Henschke respecto al pago del proceso. “Pero no todo fueron problemas de dinero”.
El parque contrató a Blue Skies Solar & Wind Power para fijar los paneles solares en una parte no utilizada del techo y para el 12 de diciembre el parque estaba produciendo energía limpia. Funland no funciona solamente por medio de la energía solar porque los tiempos de recorrido más altos se producen a menudo cuando el sol se ha puesto, aunque el parque también producirá más energía de la que consume, durante el invierno, cuando el parque esté cerrado. Y con la energía limpia que el parque produce, recibe una pequeña devolución de la empresa de suministro eléctrico por cada kilovatio por hora producido. Estos kilovatios se rastrean mediante medidores, y se utiliza un inversor para convertir la alimentación CC en alimentación CA.
Además del beneficio medioambiental y del descuento impositivo, Funland también puede ganar créditos de energía renovable (REC, siglas del inglés Renewable Energy Credits) a través del sistema Generation Attribute Tracking System del gobierno estadounidense. El programa permite a las instalaciones vender sus créditos por aproximadamente 220 dólares el megavatio. “Se trata de otra fuente de ingresos que ni siquiera sabíamos que estaba a nuestra disposición”, afirma Henschke.
—Marion Hixon
————————————————————————————————————————
Consejos de Henschke para incorporar energía solar
1. Contrate a un asesor que le ayude con la transición.
2. Haga que su asesor le proporcione un pronóstico de ahorro energético y financiero.
3. Examine cómo factura su empresa local de suministro energético la energía solar.
4. Investigue devoluciones o descuentos impositivos que se le ofrezcan a cambio de pasarse a la energía solar.
5. Estudie los códigos y las normativas locales de edificación antes de la instalación.
El azul es el nuevo verde
El programa Blue Project de Atlantis está decidido a demostrar cómo la conservación también puede ser un buen negocio
por Juliana Gilling
Atlantis, Isla Paraíso en las Bahamas, ofrece mucho para tener a sus visitantes ocupados. La nueva torre del centro turístico de destino, The Reef (El arrecife), corona una ampliación de 1.000 millones de dólares, que ha incluido el lanzamiento de Aqua-venture, un parque acuático de aproximadamente 25 hectáreas que contiene más de 18 millones de litros de agua, toboganes acuáticos, un río de más de un kilómetro y medio de recorrido y efectos especiales. Está Dolphin Cay, un nuevo centro de interacción y formación de delfines, que complementa el enorme hábitat marino de Atlantis y que sirve de alojamiento a unos 50.000 animales. O podrá simplemente sentarse en la playa y dejarse absorber por los atardeceres de las Bahamas.
Y ahora, gracias a los programas del centro turístico orientados a la conservación Blue Project y Blue Tourism, podrá sentirse aún mejor haciéndolo.
Las ideas para los programas Blue Project y Blue Tourism surgieron de distintas partes de Kerzner International, organización propietaria y gestora del centro turístico. En el año 2005, la empresa prometió más de 5 millones de dólares durante un período de cinco años a la fundación Kerzner Marine Foundation (KMF). Se trataba del catalizador de una serie de iniciativas diseñadas para ampliar la educación sobre el mundo marino y su protección. El programa Blue Project, financiado por KMF, comenzó en diciembre de 2007.
Debra Erickson, directora ejecutiva de KMF, continúa la historia: “Al observar los fondos de conservación, es un escándalo descubrir que el 99% de los fondos medioambientales se dedican a problemas en tierra. Sólo un 1% se destina a los océanos, a pesar de que representan más del 70% de nuestro planeta”.
Sin embargo, las pruebas de las amenazas que acechan a los ecosistemas marinos son evidentes. En julio, una nueva investigación publicada en la revista Science concluía que, debido al cambio climático, al desarrollo costero, a la sobreexplotación pesquera y a la contaminación, un tercio de las especies de coral de los arrecifes del mundo se enfrentan a su extinción. En un período de tiempo entre 50 y 100 años se pueden perder grandes áreas de arrecifes. Sus secuelas para la biodiversidad y las economías sería devastadora. El valor económico de los arrecifes del mundo se ha calculado que supone más de 375.000 millones de dólares al año, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (www.unep.org).
Con el fin de financiar actividades de investigación científica, formación y difusión al público y con la ayuda de un grupo de asesores científicos independientes, Erickson ha identificado tres prioridades: zonas protegidas marinas, arrecifes de coral y cetáceos (ballenas y delfines). Los recursos de KMF abarcan tres zonas geográficas relacionadas con las propiedades de Kerzner, en concreto las Bahamas, Oriente Medio y el Sudeste Asiático.
“La empresa se dio cuenta de que, a largo plazo, tenía que participar en los esfuerzos de conservación, porque nuestras propiedades están en algunos de los lugares más bellos del mundo. Ayudar a proteger estas joyas era nuestra responsabilidad”.
Primeros pasos
El primer proyecto de KMF era proteger las aguas de la isla de Andros, en las Bahamas, respaldando los esfuerzos de The Nature Conservancy y sus socios locales, la fundación Bahamas National Trust y la asociación Bahamas Sportfishing Conservation Association. “La isla [Andros] es la superficie de tierra más grande de las Bahamas, comprendiendo el 40% del total de tierra del país”, afirma Erickson. “La parte occidental es increíble; está impoluta. Se trata de un hábitat absolutamente fundamental para las Bahamas, porque es un vivero para muchos peces, tiburones y fauna y flora marina”.
Los socios del proyecto para la isla de Andros se embarcaron en un plan de tres fases.Primero, permitieron a los científicos realizar una rápida evaluación ecológica, analizando la biodiversidad y los hábitats de la zona. A continuación, el equipo trabajó con la gente de la zona para establecer un plan de gestión sostenible. El tercer paso, que es el actual, es el desarrollo de una legislación que sirva para declarar la zona occidental de la isla de Andros como zona marina protegida.
“Es fenomenal ver a los bahameños al frente de un proyecto dedicado a la protección de sus propios recursos”, afirma Erickson. “Con su trabajo, el país ha prometido destinar un 20% de sus zonas marinas a protección antes del 2020. Esperamos que la isla de Andros sea una de las primeras”.
A Erickson también le ha emocionado la respuesta de Kerzner. “Fue alentador que volviesen y dijesen que querían aumentar sus esfuerzos en las Bahamas. Ahora estamos centrando nuestros esfuerzos aquí, en los arrecifes de coral de la isla de Nueva Providencia, donde está la mayoría de la población y de los turistas”, afirma. ¿Conservación = Buen negocio?
Mark Gsellman, primer vicepresidente y director general de operaciones marinas y de parques acuáticos de Atlantis, cree que “toda empresa, centro turístico o parque de atracciones tiene la obligación de respaldar los esfuerzos medioambientales y de la comunidad”. Aparte de la sensación de bienestar, tiene sentido desde el punto de vista comercial, afirma su colega Michelle Liu, vicepresidenta de operaciones del acuario marino del centro turístico. “A la larga, nos beneficiamos porque dependemos mucho de los océanos”, declara. “Nuestros visitantes vienen a Atlantis para ver los animales, para hacer esnórquel o para disfrutar de nuestras playas. Si no te quedan arrecifes de coral, tus visitantes no podrán ver nada”.
Mientras Erickson está encabezando los esfuerzos de conservación a través de KMF, el equipo marino de Atlantis participa en Blue Adventures, parte del concepto del programa Blue Tourism desarrollado en el centro turístico. Los planificadores de Blue Adventures en The Reef pueden hacer que los visitantes se pongan una escafandra y paseen por un tanque de tiburones, hagan submarinismo en un arrecife o disfruten de la experiencia de hacer esnórquel y snuba (una combinación menos intimidante de submarinismo y esnórquel). Los acuaristas de Atlantis se unen a cada embarcación del recorrido turístico de Blue Adventure, ofreciendo a los visitantes un conocimiento más profundo de los entornos marinos que visitan.
Existen también más oportunidades de aprender sobre la fauna y flora marina a través de los programas de Discover Atlantis, las actividades infantiles del Atlantis Kids Club y el centro de interacción y formación Dolphin Cay. “Esperamos que el visitante aprecie Atlantis y todo el espacio temático a su alrededor, así como el entorno que lo envuelve fuera”, afirma Gsellman.
“Cuando estemos físicamente trabajando en programas que se ocupen de la conservación de los arrecifes de nuestra área local, a través del programa Blue Project, esperamos no sólo educar a los visitantes sino brindarles la oportunidad práctica de participar en programas de investigación y conservación. Queremos que comprendan el ecosistema marino de modo que puedan apreciarlo más cuando regresen a casa”, explica.
George Markantonis, presidente y consejero delegado de Kerzner International Bahamas, recuerda su propio momento “Jacques Cousteau”. “Yo ni siquiera solía bucear, hasta que nos metimos en este proyecto y empezamos a hablar de arrecifes de coral. Pensé: “necesito verlo y descubrir de qué va”. Y no fui el único; muchos directivos y gente de aquí hablaban sobre este gran concepto. Así que obtuve mi certificado para bucear; luego lo obtuvo mi familia. De pronto, todo este mundo se abrió ante mí. Desarrollé una sensibilidad por algo que ignoraba anteriormente. Si este es el impacto habitual en la persona a la que podemos influenciar en Atlantis, estaremos haciendo algo estupendo.
Educaremos al mismo tiempo que ofrecemos diversión.
“En relación a los visitantes, también nos añade otra dimensión como empresa”, continúa Markantonis. “Atlantis fue siempre un magnífico centro turístico familiar. Ahora nos estamos introduciendo en las aguas del ecoturismo. Creo que tendrá éxito y a atraerá un nuevo mercado”.
En cuanto los visitantes llegan a Atlantis, se les presenta el programa The Blue Project. “Todos los visitantes saben que al registrarse, se donan 10 dólares de cada habitación en The Reef a KMF y a The Blue Project específicamente”, afirma Lauren E. Snyder, vicepresidenta ejecutiva de comunicaciones globales en Kerzner International. Alrededor de la propiedad se colocan folletos explicativos del programa The Blue Project, e incluso hay información sobre conservación en el reverso de los mapas para visitantes del centro turístico. La actriz Rebecca Romijn hace de narradora en una emisión para las teles de las habitaciones y el sitio web de Atlantis, y empresas entre las que se encuentran American Express, JetBlue Airways, los juguetes Melissa & Doug, Red Flower, Shoshanna y Stuart Cove’s Dive Bahamas se decidieron a participar como socios.
Durante su estancia, los visitantes pueden estar expuestos a información y experiencias relacionadas con el océano tanto como deseen, sin necesidad de sentirse forzados, comenta Snyder. Liu añade: “Se trata de compartir con la gente cómo les afectan estos temas, aunque puedan no vivir cerca del mar ni en una isla. Todo el mundo depende del océano de alguna forma y cada acción que vaya dirigida hacia su conservación podría servir de ayuda. La gente se siente tan cautivada que desean volver y averiguar cómo experimentar más”.
Compromiso con la comunidad
La necesidad de ofrecer educación sobre la ecología marina se extiende a la colectividad bahameña, afirma Erickson: “Resulta difícil de creer, pero la mayoría de los bahameños no nadan. No es fácil sentir aprecio por el mundo submarino si sólo te metes en el agua hasta las rodillas. La facilitación de programas educativos sobre los arrecifes de corales a los estudiantes infantiles y a los miembros de la comunidad es de vital importancia. Nuestros empleados son un excelente punto de partida. Hemos desarrollado un módulo para compartir con ellos una visión general del programa Blue Project”.
Markantonis explica: “Puedes imaginar la reacción de orgullo y diligencia que experimentan nuestros empleados [más del 97% son bahameños]. Es su país, y viven aquí. Se trata del legado que heredarán sus hijos”.
Sin duda, los escépticos podrían argumentar que el programa The Blue Project representa sólo un grano de arena para una corporación del tamaño de Kerzner International. “Nos hemos comprometido a ofrecer 5 millones de dólares durante cinco años a KMF como línea de base”, afirma Snyder. “Hemos aportado un millón de dólares adicional para el programa The Blue Project en su primer año. Con una proporción de nuestra tarifa por habitación y los espectáculos de delfines de Dolphin Cay en las Bahamas (y finalmente Dolphin Bay, en Atlantis, y The Palm, en Dubai), la contribución no tiene límites . En resumen, la conservación no es gratuita, nos resulta sumamente cara de operar. No se trata de ninguna estratagema de marketing, nos hemos comprometido de forma incondicional”.
Gsellman continúa: “Toda operación va a tener un impacto en el medioambiente. En un mundo perfecto consumiríamos el 100% y devolveríamos el 100%, pero todo lo que podamos hacer, desde el reciclaje de latas de aluminio al no lavar las toallas todos los días, es un paso en la dirección correcta. Debemos tener presente que el objetivo no es sólo minimizar nuestro impacto sobre el medioambiente, sino tener la esperanzar de que podemos incluso mejorarlo”.
KMF y Atlantis están decididos a liderar el camino para otras organizaciones que estén considerando proyectos de conservación, dice Erickson. “Podemos ejercer gran influencia gracias a los millones de personas a las que llegamos cada año”, dice. “No importa si somos un centro turístico, un parque de atracciones, un zoo o un acuario. Si nos esforzamos todos en sacar estos temas a la luz y en apoyarlos, educaremos a la gente”.
Mientras las empresas se aceleran a comprender y establecer una conexión con el concepto “verde”, Markantonis admite: “Este país no está preparado todavía para hacerse ecológico; queda mucho trabajo por hacer en cuanto a infraestructura, por parte del gobierno. Pero Blue es algo que sí podemos hacer”. Juliana Gilling es periodista especializada en atracciones. Correo electrónico: julianagilling@gmail.com
————————————————————————————————
Sea Life envía un SOS para la conservación marina
SOS es el programa medioambiental de la red de acuarios Sea Life. “Es nuestra forma de ofrecer educación sobre los problemas de conservación marina, permitiendo que nuestros visitantes registren su apoyo y, en algunos casos, realicen una contribución directa para salvaguardar el futuro de nuestros mares y sus habitantes”, afirma Rob Hicks, jefe de los biólogos marinos de Sea Life.
Durante los últimos siete años, el éxito de la campaña ha incluido diversas peticiones SOS, entre ellas una enviada a la Unión Europea, en conjunto con la fundación Shark Trust, que ayudó a lograr la prohibición de la industria de extracción de las aletas de tiburón en aguas europeas. “Otro llamamiento SOS recaudó los fondos suficientes para poner en marcha un nuevo centro de salvamento de tortugas en la isla griega de Zacinto”, dice Hicks.
Un nuevo desarrollo es la Junior Sea Life Conference, con dos eventos celebrados recientemente en Berlín y Birmingham, Reino Unido. Jóvenes de edades comprendidas entre los 10 y los 14 años hicieron apasionadas presentaciones sobre variados temas, desde la sobreexplotación pesquera y el sacrificio selectivo de focas a la extracción de aletas de tiburón y la erosión de los arrecifes de coral. “Como las presentaciones votadas las ‘más admirables’ en estos eventos fueron ambas sobre el tema de la caza de ballenas, éste podría ser el tema de nuestra próxima campaña SOS en 2009”, dice Hicks.
Además, Sea Life y SOS se dedican al rescate continuo de focas y otras criaturas marinas en peligro, así como a programas de reproducción e investigación. www.sealife.co.uk
————————————————————————————
Ampliación del proyecto Eden Project
El personal de Eden Project, una ecoatracción futurista del Reino Unido, propiedad de la organización benéfica Eden Trust, está recaudando más fondos para ampliar sus programas educativos de difusión.
Uno de estos proyectos se denomina Gardens for Life. Promueve la asociación entre escuelas, niños y profesores, con el objetivo de compartir los conocimientos relacionados con el cultivo de alimentos, los jardines y la horticultura en diferentes comunidades, culturas y países. Más de 20.000 jóvenes y 400 profesores, además de muchas familias y comunidades (se calcula un total de 50.000 personas) de cuatro continentes ya han participado en las actividades de enseñanza y aprendizaje de jardinería y horticultura. www.edenproject.com
————————————————————————————
Connections 2009:
Vea Atlantis de cerca
El nuevo evento de IAAPA para establecer contactos, Connections 2009, se celebrará del 24 al 26 de febrero en el Atlantis Resort. No se pierda esta gran oportunidad de ver unas instalaciones de primera clase y aprender de los mejores en el sector.
La siguiente lista enumera algunos de los puntos destacados que podrá esperar del evento:
• El Dr. Roch Parayre de la Facultad Wharton de la Universidad de Pensilvania, examinará el modo en que los operadores de este sector pueden encontrar nuevos espacios de mercado y rendir irrelevante la competencia.
• Richard Dennison, director del espectáculo Cirque de Soleil de Disney, “La Nouba,” hablará de cómo se desarrolló la producción y de cómo ha utilizado la Blue Ocean Strategy para obtener éxito.
• Explore las atracciones principales de Atlantis.
• Vaya entre bambalinas por las áreas de funcionamiento principales de Atlantis, incluidas las de restauración, los parques acuáticos, el Blue Project y otras.
• Relájese y contacte con socios y amigos durante las recepciones y la gala de clausura.
Visite www.IAAPA.org/expos/connections para obtener más información.
————————————————————————————
Se ha hecho un amigo
Cómo pueden beneficiar su negocio las redes sociales en línea
por Jennifer J. Salopek
Facebook. MySpace. YouTube. Twitter. Flickr. Parece como si hoy en día todas las aplicaciones con mayor demanda por internet tuviesen una cosa en común: permiten que los usuarios se puedan conectar uno con el otro y compartir temas de interés, incluso cuando, como en el caso de Twitter, ese interés por compartir temas en común sea simplemente comunicar lo que está haciendo en un momento determinado. Las redes sociales reúnen a la gente alrededor de temas de interés común (el 48 por ciento de las comunidades en internet están relacionadas con las aficiones que uno pueda tener), convirtiéndose así en el lugar perfecto para que los parques de diversiones y atracciones puedan presentar lo que tienen que ofrecer.
Lydia Snape, directora de desarrollo digital en Renegade, una empresa de consultoría de marketing digital ubicada en Nueva York, define las redes sociales como “conversaciones entre gente conectada por un interés en común”. Estas “conversaciones” pueden adoptar una variedad de formas, incluidos blogs, críticas, enlaces, widgets, favoritos compartidos o comentarios en una pared de Facebook. Se espera que la participación en redes sociales alcance los 105 millones de estadounidenses para el 2011, lo cual representa terreno fértil para aquellas empresas sagaces con interés de explorar.
“Las redes sociales ofrecen una verdadera oportunidad a las empresas de participar en conversaciones y mejorar su valor”, señala Snape. “Son la manera perfecta de llegar a la gente que no conoce su negocio”.
Las redes sociales pueden ser una estrategia realista en marketing para empresas de cualquier tamaño, dice Gary Stein, director de estrategias de Ammon Marketing, en San Francisco, aunque no cabe duda de que el “dinero y los esfuerzos rinden mucho”. Es fácil empezar con poco, explica; las páginas en Facebook son gratis. Snape y Stein hacen hincapié en que la clave de una campaña eficaz está en establecer una estrategia planeada antes de empezar. Ponga en marcha una estrategia que gire alrededor de varias verdades universales sobre las redes sociales:
Las redes sociales son comunidades. Poseen reglas y normas de funcionamiento. Tanto si es un individuo como si es una empresa, tiene que ser un buen ciudadano.
La honestidad es la clave. “Busque oportunidades para establecer una comunicación auténtica con los consumidores. Evite poner una página Facebook que sea simplemente un anuncio, y sea sincero y honesto acerca de sí mismo”, indica Snape.
Escuche primero y gánese la confianza de los usuarios. Aguarde y observe durante un tiempo las redes que más le interesen y que parezcan las más adecuadas para su negocio. Infórmese acerca de lo que quieren los usuarios, así como acerca de todo aquello que los atrae y los disgusta.
Establezca una relación. “El pasaje de entrada a las redes sociales consiste en ofrecer algo sobre usted mismo”, señala Stein. “La gente lo invitará a unirse a sus comunidades. Genere un interés y la gente se concentrará a su alrededor, pero no presente primero las ofertas”.
Comprométase a mantener la relación. La única cosa que hundiría su estrategia en esta participación de redes sociales sería no mantenerla viva y relevante. Una vez empezada la conversación, tendrá que estar preparado para continuarla. “En Internet, las cosas pueden quedarse anticuadas rápidamente”, apunta Stein. Es peor que el contenido sea anticuado que no tener contenido; si no puede mantenerse actualizado en sus redes sociales, elimine las páginas antiguas.
Los usuarios no muestran aversión al desarrollo de relaciones sociales con negocios. De hecho, señala Snape, más del 40 por ciento de los participantes en estas redes sociales utilizan los sitios web para obtener más información sobre las marcas y los productos que les gustan; al 28 por ciento le ha recomendado un amigo un producto o una marca; y el 9 por ciento busca la interacción activa con personajes o marcas*. La clave está en ser un ciudadano corporativo que muestra interés y que respeta las reglas y aporta algo de valor a la conversación. Su objetivo fundamental, dice Snape, es llegar a los “promotores de influencia”, usuarios poderosos de redes sociales que crean contenido y ejercen influencia en la manera de pensar de otros. Estas personas son esenciales para el éxito de su estrategia en las redes sociales. Desarrolle su estrategia manteniendo presentes estas verdades universales. Stein le aconseja hacerse estas preguntas a sí mismo:
¿Por qué? ¿Qué quiere decir esto? ¿Por qué ha escogido las redes sociales como un marco adecuado para hacer publicidad de su empresa? Al fin y al cabo, podría simplemente comprar un cartel de anuncios en MySpace.
¿A quién nos estamos dirigiendo, y cómo podemos captar su atención? Ya que las redes sociales consisten en conversaciones entre gente, sería una buena idea que una persona, un personaje o una personalidad representase su negocio. “Le conviente formalizar y perpetuar conexiones”, señala Stein. Si tiene un artista estrella, un empleado con conocimientos especializados o un personaje en su atracción que capte la atención de la gente, proyecte la personalidad de esa persona como su imagen en Internet.
¿Qué relaciones estamos ofreciendo? En un parque pequeño de animales, por ejemplo, puede que los visitantes deseen entablar conversación con un entrenador de animales u observar el progreso de las llamas recién nacidas. En una atracción de mini golf, el modo de capturar interés podría ser establecer el récord del campo de golf o competir con el “profesional”.
¿Cómo podemos proporcionar valor o servicio? “Los mensajes ya no son suficientes”, señala Snape. “Debe averiguar cómo puede aportar su negocio relevancia, simplicidad o métodos de conducir sus ofertas”.
¿Somo auténticos? “Cuente una historia que tenga coherencia”, señala Snape.
¿Cómo podemos progresar? Aprenda de su propia experiencia. Marque bien su contenido, así sabrá cómo lo utilizan los usuarios. “Repita y experimente”, insta Snape. “Recuerde que las redes sociales son una conversación, no una campaña”.
Jennifer J. Salopek es una escritora independiente en McLean, Virginia; jjsalopek@cox.net.
* Never-Ending Friending Study, © Fox Interactive Media, Abril 2007. Disponible en línea en http://blogs.forrester.com/Never_Ending_Frieding_April_2007.pdf




