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MAY 2007
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Territorio desconocido

Jeff Henry de Schlitterbahn explica por qué los parques acuáticos se están convirtiendo en la principal atracción de los grandes centros turísticos

Por Keith Miller

Se puede decir que los parques acuáticos han alcanzado ya la mayoría de edad. Hemos pasado de una época, a finales de los años 70, en que pioneros como George Millay no podían hacer que sus ideas se tomaran seriamente, a la actualidad, en que hay parques acuáticos al aire libre por doquier y se consideran instalaciones que deben poseer todos los parques de atracciones. Al mismo tiempo, están surgiendo parques acuáticos cubiertos por todos lados. Ahora, los parques acuáticos están conquistando una nueva frontera: los centros turísticos.

Estos grandes y amplios complejos están convirtiendo los parques acuáticos en las piedras angulares de sus dominios. “Creo que sucede lo mismo que pasó con algunos parques temáticos”, comenta Bill Haralson, presidente de William L. Haralson & Associates de Richardson, Texas, una consultoría que se dedica a realizar estudios de viabilidad y planificación maestra para diferentes atracciones, incluidos los centros turísticos. “A alguien se le ocurrió una buena idea que ahora se está copiando. Los parques acuáticos son una gran incorporación [para los centros turísticos] porque en mi opinión tienen un atractivo que supera el de los parques tradicionales.”

Jeff Janovich, vicepresidente de ventas de ProSlide, un importante proveedor de parques acuáticos de Ottawa, Ontario, Canadá, ve un motivo específico por el cual los parques acuáticos se están haciendo un hueco en los centros turísticos: “Ofrecen otra alternativa de ocio. Ofrecen a la gente más opciones cuando se han ocupado miles de habitaciones de los centros turísticos. Por ejemplo, si en una estación de esquí las condiciones meteorológicas no son buenas o si hay personas que no quieren esquiar.”

En New Braunfels, Texas, Schlitterbahn Waterparks, está construyendo uno de los más impresionantes proyectos de este tipo en un centro turístico de Kansas City de 370 acres con un valor de 749 millones de USD. Se espera que el denominado Schlitterbahn Vacation Village atraiga a 3,3 millones de visitantes anualmente.

La parte principal del centro turístico es un parque acuático de 30 acres, capaz de atender a 12.000 visitantes en verano, y que presenta una enorme sección convertible con una capacidad para 6.000 personas que se puede cubrir para usarla durante todo el año. El centro turístico también cuenta con un parque de vida marina, un acuario, un paseo por el río, alojamientos, tiendas, botes, restaurantes y otras actividades.

“Todo esto tiene que ver con nuestra idea de lo que tiene que ser un centro turístico, en el que tienen que haber varias opciones de ocio”, comenta Jeff Henry, director ejecutivo de Schlitterbahn Waterparks. “No queremos ser considerados como un parque temático sino como un centro turístico. Creo que los centros turísticos son y serán un importante componente [de los parques], si no el más grande en los próximos 20 años.”

Kansas City probablemente no es uno de los primeros lugares que vienen a la mente cuando se piensa en un destino turístico. Sin embargo, Henry comenta que había buenos motivos para realizar esta elección: “Creemos que es una ubicación con un gran potencial de éxito, lo que significa que hay una demanda contenida porque no hay una gran cantidad de opciones de ocio de calidad. Analizamos el mercado de Orlando y el de Anaheim, y observamos que Orlando cuenta con 34 millones de personas a ocho horas [en coche] y Anaheim cuenta con 48 millones, pero Kansas City tenía 54 millones y está situada en el centro del país. Cuando estuve allí, vi coches procedentes de 27 estados diferentes.”

Henry comenta que otro elemento importante en la selección de la ubicación fue el recibimiento que les dio la comunidad. “Es agradable saber que te quieren, ya que hay muchos lugares donde no quieren proyectos como éste”, afirma. “El gobierno local se mostró entusiasmado y prometieron hacer lo que hiciera falta para que el proyecto fuera realidad.”

Kansas Kool

Este parque acuático, que tiene prevista su inauguración en abril de 2008, tiene 18.000 pies de ríos y arroyos y miles de árboles. Se ha denominado “parque acuático convertible” porque gran parte de él tendrá techos de paneles retractables de policarbonato que se quitarán cuando el parque pase de la temporada de invierno a la de verano. Henry comenta que los paneles también sirven como captadores solares, con lo que se reducen espectacularmente los costes de calefacción del invierno.

“Será una operación de 12 meses gracias a la instalación cubierta con una capacidad para 6.000 personas”, observa Henry, “pero será completamente diferente de cualquier proyecto actual que se lleve a cabo en una instalación cubierta.”

El propio parque acuático y los alojamientos adyacentes serán, como mínimo, innovadores. Habrá un par de las tradicionales atracciones favoritas de Schlitterbahn, como el tobogán acuático FlowRider y la montaña rusa acuática Master Blaster. Sin embargo, la instalación también presentará un sistema de parque acuático completamente “sin tierra”, lo que eliminará las colas y las sustituirá por un interminable tobogán acuático o “Endless Waterslide”, que conecta todos los toboganes acuáticos de principio a fin.

“Una vez te subes en un tobogán, puedes subirte en todos”, afirma Henry. “Una persona que venga al parque cuando esté lleno y quiera subirse a los toboganes puede ir a una de las nueve estaciones del ‘Endless Waterslide’ para subirse y después bajarse donde quiera. Hemos acuñado el término ‘entra y sal flotando’. Se asociará con el sistema Transportainment (transporte + deporte + ocio).”

El sistema Transportainment, que se instaló por primera vez en el Schlitterbahn Beach Waterpark de South Padre Island, Texas, se ha diseñado para que combine los elementos de transporte, deporte y ocio, mientras se reduce el tiempo que los visitantes pasan haciendo cola. “Se trata de agua calentada que pasa a través de un canal como un río real, no propulsada por chorros o bombas, sino utilizando un mecanismo elevador que levanta a la gente desde el extremo inferior y los coloca en el extremo superior, con lo que se crea un paseo acuático interminable”, explica Henry, “pero no es un río tranquilo”.

Vivir en casas-árbol

Integrado con el parque acuático se encontrará uno de los elementos más sorprendentes del proyecto: el Schlitterbahn Treehaus Resort. Estará compuesto de 40 “casas-árbol” (biosferas vivientes con árboles, pájaros, animales y mariposas vivos). Las casas-árbol se organizarán en grupos de tres a cinco de estos inusuales alojamientos cada uno.

“Hace años decidí que quería construir casas-árbol, pero nunca supe cómo construir las ramas o las hojas: se pudren y se caen y es difícil hacer que parezcan reales”, comenta Henry. “El concepto de casa-árbol consiste en que estos árboles artificiales sean en realidad una entidad viva—los llamamos bioárboles.”

La primera casa-árbol, que se inició en octubre, tendrá una longitud de 52 pies, dos dormitorios y ocupará 784 pies cuadrados. Estará totalmente compuesta de materiales reciclados, incluida madera de secoya con 100 años de antigüedad procedente de una torre de agua y aluminio reciclado para el invernadero que se encuentra en la parte superior de la casa-árbol.

“El invernadero hará que cuando esté en la casa y mire hacia arriba vea plantas vivas que crecen hacia abajo en dirección hacia usted”, revela Henry. “La parte inferior la hemos convertido en una especie de museo viviente, con unos 100 objetos procedentes del sector de los parques acuáticos. También tiene tubos, dos toboganes y seis columpios. Dentro de estos árboles hay mucha historia—son fenomenales. Utilizan todo lo que hemos aprendido durante todos estos años.”

Al igual que todos los alojamientos de Schlitterbahn Vacation Village, las casas-árbol estarán conectadas con el parque acuático por ríos. Cada una de las casas-árbol tendrá su propio tobogán acuático, que llevará a los visitantes hasta el río, desde donde podrán ir a cualquier lugar del centro que quieran y volver flotando a su casa-árbol.

Otra opción de alojamiento inusual son las 44 casas flotantes, que tienen de 44 a 87 pies de longitud y en las que pueden dormir hasta 15 personas. Los visitantes pueden pasar toda la noche en el río, o si lo desean, parar en un restaurante, el centro de ocio familiar, la instalación deportiva o cualquier otro sitio.

Además, habrá otros alojamientos como un hotel en el parque acuático, un hotel en el centro de vida marina, el Wilderness Resort con 500 cabañas, varios cientos de hoteles-condominio y 25 unidades del Riverwalk Bed and Breakfast Lodging. El hotel del parque acuático incluirá una gran ventana acrílica para ver un área interactiva de vida marina.

Mojarse de otras maneras

Unas de las atracciones más inusuales del pueblo de vacaciones se denomina Sea Trek y se encuentra en el parque interactivo de vida marina. Sea Trek, una actividad popular del parque South Padre de Schlitterbahn, permite a los visitantes ponerse un casco, meterse en el agua y experimentar la vida marina de primera mano. La inspiración para la creación de Sea Trek proviene de una salida que Henry hizo hace unos años mientras asistía a una Exposición de Atracciones de la IAAPA en Orlando.

“Fuimos a la Discovery Cove de Busch Entertainment, que es una de las mejores instalaciones de ocio en las que he estado y me lo pasé en grande”, comenta. “Al salir de allí me di cuenta de que era hora de mezclar las experiencias submarinas y marítimas en un parque acuático, y la tierra, el agua y la vida se han convertido en los tres aspectos que intentamos incorporar a nuestras instalaciones. Por ese motivo hemos abierto Sea Trek en South Padre, donde puede meterse debajo del agua, dar de comer a los peces, hacer que le saquen una foto y sin mojarse la cabeza, que es lo mejor de todo.”

El parque interactivo de vida marina también incluirá una piscina de snorkel, un aviario, un zoo acuático interactivo y Snuba, una combinación de submarinismo y snorkel donde los visitantes respiran debajo del agua a través de un tubo de aire largo conectado a sus máscaras.

 

Sinergia combinada

La integración de estos componentes diferentes—un parque acuático, un parque marino interactivo, un paseo por el río y una zona de comercios, un acuario, restaurantes, botes y alojamientos únicos—en un destino es lo que Schlitterbahn denomina Sinergía Integrada Combinada (BIS, por sus siglas en inglés). “Lo que estamos haciendo es algo completamente nuevo, excepto quizás para Disney y Universal Studios”, afirma Henry. “BIS son comercios, ocio y alojamientos propiedad de un solo grupo. Así podemos ajustar la comercialización, los precios, y cualquier otra cosa y podemos [ofrecer descuentos] en un sitio y recuperarlos en otro.”

Dicha sinergia puede crear una entidad vibrante y flexible, pero no es barato. El coste estimado de Schlitterbahn Vacation Village ha pasado de 300 millones de USD a 749 millones de USD y hay planes para una futura expansión que superará esa cifra. Henry dice que los directores del centro están organizando la financiación de manera que les ofrezca la máxima flexibilidad.

“Lo que hemos acordado construir ahora tiene un valor de 749 millones de USD, pero estamos intentando hacer un préstamo renovable automáticamente al final de su período y financiarnos de manera permanente de modo que podamos reconvertir nuestra línea de crédito y superar los 749 millones de USD del proyecto sin tener que preocuparnos por la financiación”, comenta.

Cuando se le pregunta que es lo que debe saber una persona que esté considerando embarcarse en un proyecto de dicho calibre sobre la diferencia entre un megacentro turístico y un proyecto de parque acuático tradicional, Henry responde, “Es la diferencia entre el lanzamiento de un biplano y una lanzadera espacial. Deben estar muy, pero que muy asustados. Uno de los temas más importantes es la financiación porque resulta difícil obtener una suma tan grande. También es muy difícil hacer el diseño integrado. Por último, tener suficiente ‘ancho de banda’, en términos de recursos y personas. Somos una gran organización y estamos poniendo a prueba a nuestros empleados con este proyecto.”

Haralson está de acuerdo: “Estas [instalaciones] son muy caras de construir: de 300 a 400 USD por pie cuadrado llave en mano. Otro reto que debemos superar es que sólo se pueden vender habitaciones cuando hay vacaciones escolares. El parque acuático puede garantizar una ocupación del 40 al 50 por ciento, pero si quiere que ésta sea superior, necesitará algo más como golf, esquí u ocio que no se desarrolle en el agua. La ventaja es que impulsa la ocupación, pero las desventajas son los costes de construcción y que no tiene una demanda continua.”

A pesar de estos obstáculos, se están llevando a cabo muchos proyectos con estas características. Haralson dice que entre sus clientes se encuentra Grand Sierra en Reno, Nevada, que tomará un hotel Hilton de 2.000 habitaciones para convertirlo en condominios y creará un parque acuático de 150.000 pies cuadrados, un centro comercial y una bolera de 60 carriles. “Además, en un lago de 60 acres, están creando un complejo comercial y de ocio parecido a un pueblo costero—será un proyecto de 500 millones de dólares”, revela Haralson.

Entre sus otros clientes se incluye Boeing Mountain USA, que ofrece un parque acuático de 80.000 pies cuadrados conectado con un hotel condominio, un campo de golf de 36 hoyos, un centro de esquí y otras actividades; y Silver Mountain, Idaho, con un parque acuático, una estación de esquí y condominios.

Al Sharq Investments tiene un mega centro turístico de 900 millones de USD denominado Aqua Dunya programado para Dubai, Emiratos Árabes Unidos. Entre los planes se incluyen un parque acuático temático; tres hoteles, incluido el hotel de 5 estrellas con 330 habitaciones Jumeirah Desert Pearl que se encuentra en un barco del siglo XIX; un campo de golf; y un distrito marítimo de restaurantes, ocio y comercios.

“Internacionalmente, cada vez se están construyendo más proyectos de este tipo, especialmente en [partes de] Oriente Medio”, comenta Janovich de Proslide, “como Atlantis [Palm, Dubai], y Dubailand, que será un centro turístico con todo incluido: parque acuático, hoteles, acuario y atracciones no acuáticas.”

Aunque en todo el mundo se están construyendo o proyectando muchos centros turísticos de este tipo, Henry, Haralson y Janovich admiten que es demasiado pronto para que sea una tendencia y que no son una amenaza para los pequeños parques acuáticos locales. “Creo que nuestro público es diferente”, comenta Janovich, “las instalaciones de los grandes centros turísticos hacen que la gente viaje desde grandes distancias mientras que los parques acuáticos pequeños atienden a mercados locales. Estos grandes centros turísticos sólo están empezando.”


Lugares encantados para todo el mundo

Los parques encuentran el delicado equilibrio entre prestar servicios a clientes adultos y jóvenes durante Halloween

Por Christina MacDonald

Chillidos que hielan la sangre, sustos que aceleran el corazón y sorpresas que ponen los pelos de punta forman parte de lo que pretenden conseguir las 3.000 atracciones encantadas de Norteamérica: un festival de miedo sin precedentes. Basándose en un grupo de películas de terror, mitos históricos encantados e innovadora tecnología, los parques grandes y los centros de ocio familiar han superado los límites cuando se trata de crear eventos terroríficos para un público adulto. Sin embargo, actualmente hay varias empresas que tratan de obtener beneficios de las visitas de los niños creando atracciones de Halloween para toda la familia dirigidas a niños de edades comprendidas entre los 3 y los 11 años.

El Country Mill en Charlotte, Michigan, sede de Haunted Cider Mill, Haunted Orchard Hayride, Haunted House for Kids, Corn Maze y Nighttime Hayride, utiliza sus 15.000 pies cuadrados de terreno para transformar su campo de manzanos del siglo XIX en un terrorífico fortín para familias durante la temporada de Halloween. Entre los personajes de cuentos infantiles que aparecen en Orchard Hayride para entretener a los niños se incluye la Caperucita Roja y la Araña Pequeñita, mientras que las lápidas con epitafios humorísticos hacen reír a los padres. El Mill también se conoce por su casa encantada inflable dirigida a niños de entre 2 y 4 años. El entretenimiento nocturno de Mill, el Haunted Cider Mill, cuenta con los tradicionales personajes de una película de miedo, como Freddy y Jason, pero con un factor “gore” más suave, puesto que sus clientes más importantes son miembros de grupos de jóvenes de institutos.

“Nuestras actividades nocturnas dan mucho más miedo, pero limitamos el aspecto “gore” porque no queremos que nuestro público sienta que sus valores se ven comprometidos”, comenta el director del Country Mill Steve Tennes. “Nos gusta jugar con el hecho de que somos un campo de manzanos y empleamos personajes como Johnny Frankenseed, al que nos referimos como el hermano gemelo malo de Johnny Appleseed.”

Conocido por el establecimiento de 35 años de antigüedad Scary Farm, Knott’s Berry Farm pone toda la carne en el asador para su temporada de Halloween con 12 laberintos, actividades en directo donde se parodia la cultura pop y actividades al aire libre que provocan miedo. Aunque el establecimiento Scary Farm representa más del 15 por ciento de los ingresos anuales del parque, Knott’s decidió añadir actividades de Halloween para los niños en 1990. Camp Snoopy se transformó en Camp Spooky y se introdujeron personajes como una bruja buena y un drácula que vestían trajes que les iban grandes para no asustar a los niños. La costumbre de ir de puerta en puerta pidiendo dulces y las cazas del tesoro fomentan un entorno más orientado a la familia. La directora de marketing de Knott's Michele Wishchmeyer define el evento como un “Halloween de calidad”.

“Halloween Haunt es un proyecto que dura todo el año para nosotros”, comenta Wishmeyer. “En cuanto finaliza Halloween Haunt, ya estamos planificando y preparando el año siguiente.”

“Las casas encantadas inflables y los paseos en pony no permiten ganar mucho dinero”, comenta Larry Kirchner, presidente de Halloween Productions y miembro de la junta de la International Association of Haunted Attractions (IAHA). “Los niños cuentan con poco presupuesto y en la temporada de Halloween el dinero de verdad se obtiene de la venta de entradas para adultos”. Además comenta que un parque con un programa de Halloween excelente puede tener mucho éxito simplemente por la calidad de esas atracciones.

Ghostly Manor, el establecimiento del vicepresidente de la IAHA Bill Criscione, situado en Sandusky, Ohio, se centra en su público adulto pero también hace un esfuerzo para que sus espectáculos sean aptos para los niños cuando se trata de visitas a lugares encantados. La receta de Criscione para causar miedo contiene pocos aspectos “gore” y ninguna referencia satánica pero puede provocar grandes sustos. Dentro de la mansión se producen cuatro sustos por sala y hay un sistema de radio bidireccional que permite a los visitantes seleccionar cuánto miedo quieren pasar. Los niños tienen la opción de visitar la casa encantada con las luces encendidas y los actores se quitan sus máscaras y saludan.

Criscione mantiene que cuando se trata de asustar a alguien es necesario anticiparse. “Con todo lo que aparece actualmente en televisión, hace falta algo más que una sábana y un chillido para obtener una respuesta”, comenta. “Cuanto más grande, mejor. A la gente le gusta el detalle y el diseño de los escenarios, y necesitan elementos atractivos para estimular sus sentidos, que provienen de equipos de alta tecnología.

“No utilizamos necesariamente elementos de las películas de terror, ya que resultan demasiado sangrientos, y eso no es lo que nos caracteriza”, continúa Criscione. “Un método seguro y fiable para provocar sustos consiste en sorprender al público al principio y al final de una visita.”

Aunque muchos parques ofrecen niveles diferentes de sustos, Kirchner aconseja no hacer nunca una publicidad engañosa: “Lo peor que puede hacer un parque es vender sus espectáculos de Halloween como si dieran muchísimo miedo cuando no es verdad. Su atracción debe tener una calidad parecida a la de un espectáculo de Hollywood, y si anuncia eso y no lo cumple, perderá su oportunidad de que los clientes vuelvan otra vez al parque.”

La interactividad es la clave para provocar sustos

Los niños

Según T.J. Mannarino, director de arte y diseño para la división de ocio de Universal Studios Orlando, Halloween es la segunda fiesta más celebrada después de Navidad. Para satisfacer las demandas de sus visitantes, que cada año piden eventos de Halloween más atrevidos, Mannarino ha incorporado experiencias interactivas para los visitantes del evento Halloween Horror Nights que se celebra desde hace 16 años en el parque.

“Los visitantes deben tener miedo de algún elemento antes de la visita, ya sea de una sala de operaciones o de un tanatorio”, dice Mannarino. “Una de las tendencias actuales es el uso personal de la tecnología que permite que los visitantes sientan que controlan su entorno. Esto incrementa el aspecto psicológico que subyace en los sustos.”

Entre los eventos interactivos que ofrece el parque se incluye una casa encantada en la que a una de cada seis u ocho personas se le da un casco con un LED. Los cascos envían señales a unos sensores, que a su vez devuelven la luz, lo que provoca diferentes efectos especiales en toda la estructura.

“A finales de los 80, lo que se llevaba eran los personajes icónicos asociados a las películas”, comenta Mannarino. “Últimamente, nos centramos en las personas y en el tipo de situaciones extrañas que les hacen sentirse incómodas. Nos gusta hacer que los visitantes se sientan como víctimas.”

El establecimiento Knott’s Scary Farm también ha seguido la tendencia interactiva en las experiencias de los visitantes. Durante el último año, han implementado una actividad con distintivos láser, que se parece a un laberinto normal que tiene lugar en el camino de un coche de carruaje. Los visitantes se convierten en espectadores y observan a los monstruos. Los visitantes tienen la opción de alquilar una pistola por 5 USD, que pueden usar para disparar a los monstruos con el fin de acumular puntos y conseguir premios.

Incluso el Camp Spooky de la Knott’s Scary Farm proporciona a los niños una caza del tesoro con un punto de interactividad; se les da un mapa de seis lugares donde trabajan con los piratas para encontrar el botín usando telescopios y otros dispositivos divertidos.

“Hemos superado los límites cuando se trata de las visitas encantadas, tanto para niños como para adultos”, afirma Wishchmeyer. “Nos arriesgamos”