Territorio desconocido
Jeff Henry de Schlitterbahn explica por qué los parques acuáticos
se están convirtiendo en la principal atracción de los
grandes centros turísticos
Por Keith Miller
Se puede decir que los parques acuáticos han alcanzado ya
la mayoría de edad. Hemos pasado de una época, a finales
de los años 70, en que pioneros como George Millay no podían
hacer que sus ideas se tomaran seriamente, a la actualidad, en que
hay parques acuáticos al aire libre por doquier y se consideran
instalaciones que deben poseer todos los parques de atracciones. Al
mismo tiempo, están surgiendo parques acuáticos cubiertos
por todos lados. Ahora, los parques acuáticos están conquistando
una nueva frontera: los centros turísticos.
Estos grandes y amplios complejos están convirtiendo los parques
acuáticos en las piedras angulares de sus dominios. “Creo
que sucede lo mismo que pasó con algunos parques temáticos”,
comenta Bill Haralson, presidente de William L. Haralson & Associates
de Richardson, Texas, una consultoría que se dedica a realizar
estudios de viabilidad y planificación maestra para diferentes
atracciones, incluidos los centros turísticos. “A alguien
se le ocurrió una buena idea que ahora se está copiando.
Los parques acuáticos son una gran incorporación [para
los centros turísticos] porque en mi opinión tienen un
atractivo que supera el de los parques tradicionales.”
Jeff Janovich, vicepresidente de ventas de ProSlide, un importante
proveedor de parques acuáticos de Ottawa, Ontario, Canadá,
ve un motivo específico por el cual los parques acuáticos
se están haciendo un hueco en los centros turísticos: “Ofrecen
otra alternativa de ocio. Ofrecen a la gente más opciones cuando
se han ocupado miles de habitaciones de los centros turísticos.
Por ejemplo, si en una estación de esquí las condiciones
meteorológicas no son buenas o si hay personas que no quieren
esquiar.”
En New Braunfels, Texas, Schlitterbahn Waterparks, está construyendo
uno de los más impresionantes proyectos de este tipo en un centro
turístico de Kansas City de 370 acres con un valor de 749 millones
de USD. Se espera que el denominado Schlitterbahn Vacation Village
atraiga a 3,3 millones de visitantes anualmente.
La parte principal del centro turístico es un parque acuático
de 30 acres, capaz de atender a 12.000 visitantes en verano, y que
presenta una enorme sección convertible con una capacidad para
6.000 personas que se puede cubrir para usarla durante todo el año.
El centro turístico también cuenta con un parque de vida
marina, un acuario, un paseo por el río, alojamientos, tiendas,
botes, restaurantes y otras actividades.
“Todo esto tiene que ver con nuestra idea de lo que tiene que
ser un centro turístico, en el que tienen que haber varias opciones
de ocio”, comenta Jeff Henry, director ejecutivo de Schlitterbahn
Waterparks. “No queremos ser considerados como un parque temático
sino como un centro turístico. Creo que los centros turísticos
son y serán un importante componente [de los parques], si no
el más grande en los próximos 20 años.”
Kansas City probablemente no es uno de los primeros lugares que vienen
a la mente cuando se piensa en un destino turístico. Sin embargo,
Henry comenta que había buenos motivos para realizar esta elección: “Creemos
que es una ubicación con un gran potencial de éxito,
lo que significa que hay una demanda contenida porque no hay una gran
cantidad de opciones de ocio de calidad. Analizamos el mercado de Orlando
y el de Anaheim, y observamos que Orlando cuenta con 34 millones de
personas a ocho horas [en coche] y Anaheim cuenta con 48 millones,
pero Kansas City tenía 54 millones y está situada en
el centro del país. Cuando estuve allí, vi coches procedentes
de 27 estados diferentes.”
Henry comenta que otro elemento importante en la selección
de la ubicación fue el recibimiento que les dio la comunidad. “Es
agradable saber que te quieren, ya que hay muchos lugares donde no
quieren proyectos como éste”, afirma. “El gobierno
local se mostró entusiasmado y prometieron hacer lo que hiciera
falta para que el proyecto fuera realidad.”
Kansas Kool
Este parque acuático, que tiene prevista su inauguración
en abril de 2008, tiene 18.000 pies de ríos y arroyos y miles
de árboles. Se ha denominado “parque acuático convertible” porque
gran parte de él tendrá techos de paneles retractables
de policarbonato que se quitarán cuando el parque pase de la
temporada de invierno a la de verano. Henry comenta que los paneles
también sirven como captadores solares, con lo que se reducen
espectacularmente los costes de calefacción del invierno.
“Será una operación de 12 meses gracias a la
instalación cubierta con una capacidad para 6.000 personas”,
observa Henry, “pero será completamente diferente de cualquier
proyecto actual que se lleve a cabo en una instalación cubierta.”
El propio parque acuático y los alojamientos adyacentes serán,
como mínimo, innovadores. Habrá un par de las tradicionales
atracciones favoritas de Schlitterbahn, como el tobogán acuático
FlowRider y la montaña rusa acuática Master Blaster.
Sin embargo, la instalación también presentará un
sistema de parque acuático completamente “sin tierra”,
lo que eliminará las colas y las sustituirá por un interminable
tobogán acuático o “Endless Waterslide”,
que conecta todos los toboganes acuáticos de principio a fin.
“Una vez te subes en un tobogán, puedes subirte en todos”,
afirma Henry. “Una persona que venga al parque cuando esté lleno
y quiera subirse a los toboganes puede ir a una de las nueve estaciones
del ‘Endless Waterslide’ para subirse y después
bajarse donde quiera. Hemos acuñado el término ‘entra
y sal flotando’. Se asociará con el sistema Transportainment
(transporte + deporte + ocio).”
El sistema Transportainment, que se instaló por primera vez
en el Schlitterbahn Beach Waterpark de South Padre Island, Texas, se
ha diseñado para que combine los elementos de transporte, deporte
y ocio, mientras se reduce el tiempo que los visitantes pasan haciendo
cola. “Se trata de agua calentada que pasa a través de
un canal como un río real, no propulsada por chorros o bombas,
sino utilizando un mecanismo elevador que levanta a la gente desde
el extremo inferior y los coloca en el extremo superior, con lo que
se crea un paseo acuático interminable”, explica Henry, “pero
no es un río tranquilo”.
Vivir en casas-árbol
Integrado con el parque acuático se encontrará uno
de los elementos más sorprendentes del proyecto: el Schlitterbahn
Treehaus Resort. Estará compuesto de 40 “casas-árbol” (biosferas
vivientes con árboles, pájaros, animales y mariposas
vivos). Las casas-árbol se organizarán en grupos de tres
a cinco de estos inusuales alojamientos cada uno.
“Hace años decidí que quería construir
casas-árbol, pero nunca supe cómo construir las ramas
o las hojas: se pudren y se caen y es difícil hacer que parezcan
reales”, comenta Henry. “El concepto de casa-árbol
consiste en que estos árboles artificiales sean en realidad
una entidad viva—los llamamos bioárboles.”
La primera casa-árbol, que se inició en octubre, tendrá una
longitud de 52 pies, dos dormitorios y ocupará 784 pies cuadrados.
Estará totalmente compuesta de materiales reciclados, incluida
madera de secoya con 100 años de antigüedad procedente
de una torre de agua y aluminio reciclado para el invernadero que se
encuentra en la parte superior de la casa-árbol.
“El invernadero hará que cuando esté en la casa
y mire hacia arriba vea plantas vivas que crecen hacia abajo en dirección
hacia usted”, revela Henry. “La parte inferior la hemos
convertido en una especie de museo viviente, con unos 100 objetos procedentes
del sector de los parques acuáticos. También tiene tubos,
dos toboganes y seis columpios. Dentro de estos árboles hay
mucha historia—son fenomenales. Utilizan todo lo que hemos aprendido
durante todos estos años.”
Al igual que todos los alojamientos de Schlitterbahn Vacation Village,
las casas-árbol estarán conectadas con el parque acuático
por ríos. Cada una de las casas-árbol tendrá su
propio tobogán acuático, que llevará a los visitantes
hasta el río, desde donde podrán ir a cualquier lugar
del centro que quieran y volver flotando a su casa-árbol.
Otra opción de alojamiento inusual son las 44 casas flotantes,
que tienen de 44 a 87 pies de longitud y en las que pueden dormir hasta
15 personas. Los visitantes pueden pasar toda la noche en el río,
o si lo desean, parar en un restaurante, el centro de ocio familiar,
la instalación deportiva o cualquier otro sitio.
Además, habrá otros alojamientos como un hotel en el
parque acuático, un hotel en el centro de vida marina, el Wilderness
Resort con 500 cabañas, varios cientos de hoteles-condominio
y 25 unidades del Riverwalk Bed and Breakfast Lodging. El hotel del
parque acuático incluirá una gran ventana acrílica
para ver un área interactiva de vida marina.
Mojarse de otras maneras
Unas de las atracciones más inusuales del pueblo de vacaciones
se denomina Sea Trek y se encuentra en el parque interactivo de vida
marina. Sea Trek, una actividad popular del parque South Padre de Schlitterbahn,
permite a los visitantes ponerse un casco, meterse en el agua y experimentar
la vida marina de primera mano. La inspiración para la creación
de Sea Trek proviene de una salida que Henry hizo hace unos años
mientras asistía a una Exposición de Atracciones de la
IAAPA en Orlando.
“Fuimos a la Discovery Cove de Busch Entertainment, que es
una de las mejores instalaciones de ocio en las que he estado y me
lo pasé en grande”, comenta. “Al salir de allí me
di cuenta de que era hora de mezclar las experiencias submarinas y
marítimas en un parque acuático, y la tierra, el agua
y la vida se han convertido en los tres aspectos que intentamos incorporar
a nuestras instalaciones. Por ese motivo hemos abierto Sea Trek en
South Padre, donde puede meterse debajo del agua, dar de comer a los
peces, hacer que le saquen una foto y sin mojarse la cabeza, que es
lo mejor de todo.”
El parque interactivo de vida marina también incluirá una
piscina de snorkel, un aviario, un zoo acuático interactivo
y Snuba, una combinación de submarinismo y snorkel donde los
visitantes respiran debajo del agua a través de un tubo de aire
largo conectado a sus máscaras.
Sinergia combinada
La integración de estos componentes diferentes—un parque
acuático, un parque marino interactivo, un paseo por el río
y una zona de comercios, un acuario, restaurantes, botes y alojamientos únicos—en
un destino es lo que Schlitterbahn denomina Sinergía Integrada
Combinada (BIS, por sus siglas en inglés). “Lo que estamos
haciendo es algo completamente nuevo, excepto quizás para Disney
y Universal Studios”, afirma Henry. “BIS son comercios,
ocio y alojamientos propiedad de un solo grupo. Así podemos
ajustar la comercialización, los precios, y cualquier otra cosa
y podemos [ofrecer descuentos] en un sitio y recuperarlos en otro.”
Dicha sinergia puede crear una entidad vibrante y flexible, pero
no es barato. El coste estimado de Schlitterbahn Vacation Village ha
pasado de 300 millones de USD a 749 millones de USD y hay planes para
una futura expansión que superará esa cifra. Henry dice
que los directores del centro están organizando la financiación
de manera que les ofrezca la máxima flexibilidad.
“Lo que hemos acordado construir ahora tiene un valor de 749
millones de USD, pero estamos intentando hacer un préstamo renovable
automáticamente al final de su período y financiarnos
de manera permanente de modo que podamos reconvertir nuestra línea
de crédito y superar los 749 millones de USD del proyecto sin
tener que preocuparnos por la financiación”, comenta.
Cuando se le pregunta que es lo que debe saber una persona que esté considerando
embarcarse en un proyecto de dicho calibre sobre la diferencia entre
un megacentro turístico y un proyecto de parque acuático
tradicional, Henry responde, “Es la diferencia entre el lanzamiento
de un biplano y una lanzadera espacial. Deben estar muy, pero que muy
asustados. Uno de los temas más importantes es la financiación
porque resulta difícil obtener una suma tan grande. También
es muy difícil hacer el diseño integrado. Por último,
tener suficiente ‘ancho de banda’, en términos de
recursos y personas. Somos una gran organización y estamos poniendo
a prueba a nuestros empleados con este proyecto.”
Haralson está de acuerdo: “Estas [instalaciones] son
muy caras de construir: de 300 a 400 USD por pie cuadrado llave en
mano. Otro reto que debemos superar es que sólo se pueden vender
habitaciones cuando hay vacaciones escolares. El parque acuático
puede garantizar una ocupación del 40 al 50 por ciento, pero
si quiere que ésta sea superior, necesitará algo más
como golf, esquí u ocio que no se desarrolle en el agua. La
ventaja es que impulsa la ocupación, pero las desventajas son
los costes de construcción y que no tiene una demanda continua.”
A pesar de estos obstáculos, se están llevando a cabo
muchos proyectos con estas características. Haralson dice que
entre sus clientes se encuentra Grand Sierra en Reno, Nevada, que tomará un
hotel Hilton de 2.000 habitaciones para convertirlo en condominios
y creará un parque acuático de 150.000 pies cuadrados,
un centro comercial y una bolera de 60 carriles. “Además,
en un lago de 60 acres, están creando un complejo comercial
y de ocio parecido a un pueblo costero—será un proyecto
de 500 millones de dólares”, revela Haralson.
Entre sus otros clientes se incluye Boeing Mountain USA, que ofrece
un parque acuático de 80.000 pies cuadrados conectado con un
hotel condominio, un campo de golf de 36 hoyos, un centro de esquí y
otras actividades; y Silver Mountain, Idaho, con un parque acuático,
una estación de esquí y condominios.
Al Sharq Investments tiene un mega centro turístico de 900
millones de USD denominado Aqua Dunya programado para Dubai, Emiratos Árabes
Unidos. Entre los planes se incluyen un parque acuático temático;
tres hoteles, incluido el hotel de 5 estrellas con 330 habitaciones
Jumeirah Desert Pearl que se encuentra en un barco del siglo XIX; un
campo de golf; y un distrito marítimo de restaurantes, ocio
y comercios.
“Internacionalmente, cada vez se están construyendo
más proyectos de este tipo, especialmente en [partes de] Oriente
Medio”, comenta Janovich de Proslide, “como Atlantis [Palm,
Dubai], y Dubailand, que será un centro turístico con
todo incluido: parque acuático, hoteles, acuario y atracciones
no acuáticas.”
Aunque en todo el mundo se están construyendo o proyectando
muchos centros turísticos de este tipo, Henry, Haralson y Janovich
admiten que es demasiado pronto para que sea una tendencia y que no
son una amenaza para los pequeños parques acuáticos locales. “Creo
que nuestro público es diferente”, comenta Janovich, “las
instalaciones de los grandes centros turísticos hacen que la
gente viaje desde grandes distancias mientras que los parques acuáticos
pequeños atienden a mercados locales. Estos grandes centros
turísticos sólo están empezando.”
Lugares encantados para todo el mundo
Los parques encuentran el delicado equilibrio entre prestar servicios
a clientes adultos y jóvenes durante Halloween
Por Christina MacDonald
Chillidos que hielan la sangre, sustos que aceleran el corazón
y sorpresas que ponen los pelos de punta forman parte de lo que pretenden
conseguir las 3.000 atracciones encantadas de Norteamérica:
un festival de miedo sin precedentes. Basándose en un grupo
de películas de terror, mitos históricos encantados e
innovadora tecnología, los parques grandes y los centros de
ocio familiar han superado los límites cuando se trata de crear
eventos terroríficos para un público adulto. Sin embargo,
actualmente hay varias empresas que tratan de obtener beneficios de
las visitas de los niños creando atracciones de Halloween para
toda la familia dirigidas a niños de edades comprendidas entre
los 3 y los 11 años.
El Country Mill en Charlotte, Michigan, sede de Haunted Cider Mill,
Haunted Orchard Hayride, Haunted House for Kids, Corn Maze y Nighttime
Hayride, utiliza sus 15.000 pies cuadrados de terreno para transformar
su campo de manzanos del siglo XIX en un terrorífico fortín
para familias durante la temporada de Halloween. Entre los personajes
de cuentos infantiles que aparecen en Orchard Hayride para entretener
a los niños se incluye la Caperucita Roja y la Araña
Pequeñita, mientras que las lápidas con epitafios humorísticos
hacen reír a los padres. El Mill también se conoce por
su casa encantada inflable dirigida a niños de entre 2 y 4 años.
El entretenimiento nocturno de Mill, el Haunted Cider Mill, cuenta
con los tradicionales personajes de una película de miedo, como
Freddy y Jason, pero con un factor “gore” más suave,
puesto que sus clientes más importantes son miembros de grupos
de jóvenes de institutos.
“Nuestras actividades nocturnas dan mucho más miedo,
pero limitamos el aspecto “gore” porque no queremos que
nuestro público sienta que sus valores se ven comprometidos”,
comenta el director del Country Mill Steve Tennes. “Nos gusta
jugar con el hecho de que somos un campo de manzanos y empleamos personajes
como Johnny Frankenseed, al que nos referimos como el hermano gemelo
malo de Johnny Appleseed.”
Conocido por el establecimiento de 35 años de antigüedad
Scary Farm, Knott’s Berry Farm pone toda la carne en el asador
para su temporada de Halloween con 12 laberintos, actividades en directo
donde se parodia la cultura pop y actividades al aire libre que provocan
miedo. Aunque el establecimiento Scary Farm representa más del
15 por ciento de los ingresos anuales del parque, Knott’s decidió añadir
actividades de Halloween para los niños en 1990. Camp Snoopy
se transformó en Camp Spooky y se introdujeron personajes como
una bruja buena y un drácula que vestían trajes que les
iban grandes para no asustar a los niños. La costumbre de ir
de puerta en puerta pidiendo dulces y las cazas del tesoro fomentan
un entorno más orientado a la familia. La directora de marketing
de Knott's Michele Wishchmeyer define el evento como un “Halloween
de calidad”.
“Halloween Haunt es un proyecto que dura todo el año
para nosotros”, comenta Wishmeyer. “En cuanto finaliza
Halloween Haunt, ya estamos planificando y preparando el año
siguiente.”
“Las casas encantadas inflables y los paseos en pony no permiten
ganar mucho dinero”, comenta Larry Kirchner, presidente de Halloween
Productions y miembro de la junta de la International Association of
Haunted Attractions (IAHA). “Los niños cuentan con poco
presupuesto y en la temporada de Halloween el dinero de verdad se obtiene
de la venta de entradas para adultos”. Además comenta
que un parque con un programa de Halloween excelente puede tener mucho éxito
simplemente por la calidad de esas atracciones.
Ghostly Manor, el establecimiento del vicepresidente de la IAHA Bill
Criscione, situado en Sandusky, Ohio, se centra en su público
adulto pero también hace un esfuerzo para que sus espectáculos
sean aptos para los niños cuando se trata de visitas a lugares
encantados. La receta de Criscione para causar miedo contiene pocos
aspectos “gore” y ninguna referencia satánica pero
puede provocar grandes sustos. Dentro de la mansión se producen
cuatro sustos por sala y hay un sistema de radio bidireccional que
permite a los visitantes seleccionar cuánto miedo quieren pasar.
Los niños tienen la opción de visitar la casa encantada
con las luces encendidas y los actores se quitan sus máscaras
y saludan.
Criscione mantiene que cuando se trata de asustar a alguien es necesario
anticiparse. “Con todo lo que aparece actualmente en televisión,
hace falta algo más que una sábana y un chillido para
obtener una respuesta”, comenta. “Cuanto más grande,
mejor. A la gente le gusta el detalle y el diseño de los escenarios,
y necesitan elementos atractivos para estimular sus sentidos, que provienen
de equipos de alta tecnología.
“No utilizamos necesariamente elementos de las películas
de terror, ya que resultan demasiado sangrientos, y eso no es lo que
nos caracteriza”, continúa Criscione. “Un método
seguro y fiable para provocar sustos consiste en sorprender al público
al principio y al final de una visita.”
Aunque muchos parques ofrecen niveles diferentes de sustos, Kirchner
aconseja no hacer nunca una publicidad engañosa: “Lo peor
que puede hacer un parque es vender sus espectáculos de Halloween
como si dieran muchísimo miedo cuando no es verdad. Su atracción
debe tener una calidad parecida a la de un espectáculo de Hollywood,
y si anuncia eso y no lo cumple, perderá su oportunidad de que
los clientes vuelvan otra vez al parque.”
La interactividad es la clave para provocar sustos
Los niños
Según T.J. Mannarino, director de arte y diseño para
la división de ocio de Universal Studios Orlando, Halloween
es la segunda fiesta más celebrada después de Navidad.
Para satisfacer las demandas de sus visitantes, que cada año
piden eventos de Halloween más atrevidos, Mannarino ha incorporado
experiencias interactivas para los visitantes del evento Halloween
Horror Nights que se celebra desde hace 16 años en el parque.
“Los visitantes deben tener miedo de algún elemento
antes de la visita, ya sea de una sala de operaciones o de un tanatorio”,
dice Mannarino. “Una de las tendencias actuales es el uso personal
de la tecnología que permite que los visitantes sientan que
controlan su entorno. Esto incrementa el aspecto psicológico
que subyace en los sustos.”
Entre los eventos interactivos que ofrece el parque se incluye una
casa encantada en la que a una de cada seis u ocho personas se le da
un casco con un LED. Los cascos envían señales a unos
sensores, que a su vez devuelven la luz, lo que provoca diferentes
efectos especiales en toda la estructura.
“A finales de los 80, lo que se llevaba eran los personajes
icónicos asociados a las películas”, comenta Mannarino. “Últimamente,
nos centramos en las personas y en el tipo de situaciones extrañas
que les hacen sentirse incómodas. Nos gusta hacer que los visitantes
se sientan como víctimas.”
El establecimiento Knott’s Scary Farm también ha seguido
la tendencia interactiva en las experiencias de los visitantes. Durante
el último año, han implementado una actividad con distintivos
láser, que se parece a un laberinto normal que tiene lugar en
el camino de un coche de carruaje. Los visitantes se convierten en
espectadores y observan a los monstruos. Los visitantes tienen la opción
de alquilar una pistola por 5 USD, que pueden usar para disparar a
los monstruos con el fin de acumular puntos y conseguir premios.
Incluso el Camp Spooky de la Knott’s Scary Farm proporciona
a los niños una caza del tesoro con un punto de interactividad;
se les da un mapa de seis lugares donde trabajan con los piratas para
encontrar el botín usando telescopios y otros dispositivos divertidos.
“Hemos superado los límites cuando se trata de las visitas
encantadas, tanto para niños como para adultos”, afirma
Wishchmeyer. “Nos arriesgamos”
