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Spanish Ella es la jefa June Hardin, Presidente de Wapello Fabrications, habla de cómo llegó a ser la reina de una de las fábricas de hinchables más respetables del mundo Por Tim O’Brien Poco después de asumir el control de una empresa en quiebra en 1973, June Hardin, la nueva propietaria de una empresa de hinchables en apuros de Wapello, Iowa, se sentaba en su despacho abrumada con la perspectiva de darle un giro al negocio a la vez que armonizaba una vida con marido y cuatro hijos. Nunca antes había hecho algo parecido y no estaba del todo segura de que pudiera con ello. “Entonces, ocurrió algo extraordinario”, recuerda. “Un hombre mayor vino a mi oficina sin avisar. Aún hoy no se quién era ni cómo llegó hasta allí, pero apareció detrás de mi escritorio. Me miró, sonrió y dijo, ‘Querida, nunca te des por vencida, lo conseguirás. Los padres necesitan una cerveza, y los niños necesitan divertirse, incluso durante épocas bajas’. Se dio la vuelta y salio, y nunca más le he vuelto a ver”. Aunque parezca mentira, ese fue el estímulo que necesitaba. A los 36 años, June Hardin, antes ama de casa, se dio cuenta en ese momento y en ese lugar de que podía dirigir su propia empresa y conseguir que fuera un éxito. A partir de ahí era todo cuesta arriba. Hoy, 33 años después, la empresa Wapello Fabrications de Hardin es conocida en todo el mundo como uno de los principales fabricantes de atracciones hinchables orientado en la calidad. El cambio de ama de casa y madre a propietaria empresarial y ejecutiva fue “un enorme cambio” para ella, pero mira hacia el pasado y afirma que nunca lo podría haber hecho sin el apoyo de su familia. “Es realmente duro intentar hacer algo sin el apoyo de tu familia, especialmente cuando tus hijos están en el instituto”. El apoyo se alineó para ayudarla a alcanzar el éxito “y estoy de lo más agradecida”. Su familia, su banco, sus amigos y sus colegas de trabajo, fueron, en ese orden, los que más la apoyaron durante los primeros años. Un producto de calidad, Un producto seguro Hardin se enorgullece al destacar que sus productos son los mejores disponibles actualmente en el mercado, estando también entre los más caros. “Son más caros que la mayor parte porque fabrica el mejor producto que se pueda encontrar y respalda plenamente lo que vende”, comenta Skip Doyle de Doyle International, un cliente desde hace tiempo. “Material de calidad y buena fabricación no sale barato”. Hardin sigue siendo la principal vendedora de la compañía, vendiendo sobre todo a parques de atracciones, empresas de alquiler, iglesias, y personajes del mundo del espectáculo independientes. Wapello también realiza trabajos de forma personalizada para otros fabricantes de atracciones, y durante la temporada baja, la empresa fabrica lonas para camiones y barcos y “todo aquello que podamos fabricar utilizando el mismo material y maquinaria”, dice. Durante los primeros años de su existencia, el 100% del negocio de Wapello se basaba en las atracciones hinchables. Hoy, esa parte del negocio ha descendido a un 75%. “Cuando comencé, el negocio de los hinchables era relativamente nuevo”, dice Hardin. “Empezó como una colchoneta de saltos, después se añadieron laterales para mantener a los niños dentro”. Más tarde, por supuesto, se añadieron toboganes y temáticas de aventuras, dos cosas que Hardin no pone en sus colchonetas, según dice, por razones de seguridad. Está realmente preocupada por la imagen de la industria de los hinchables y desde el comienzo ha hecho todo lo posible por fomentar la seguridad. Fue líder del grupo para el comité del ASTM F-24 sobre normas autónomas para hinchables y ha participado en todos y cada uno de “los grupos para promover la mejora de la seguridad en nuestra industria”. “June ha sido una enorme defensora de la seguridad a través de los años, y ha pagado por ello mucho, mucho más que un puñado de falsas promesas”, comenta el abogado del sector Tom Sheehan, destacando que Hardin ha sido parte fundamental del Seminario sobre Seguridad de la AIMS ( Amusement Industry Manufacturers and Suppliers - Fabricantes y Proveedores de la Industria de la Diversión) desde comienzos de la organización. Fue parte de la junta de directores inicial cuando la AIMS surgió a partir de la AREA, su predecesor ( American Recreational Equipment Association - Asociación Americana de Equipamiento de Recreo). “Ha estado implicada en tantas áreas de la asociación, y obviamente, se apasiona tanto con el tema y con todos los implicados, que a muchos de nosotros nos encanta llamarla Mamá”, añadió Sheehan. Jerry Aldrich de Amusement Industry Consulting, una empresa de consultoría global de la industria, diceque ésta es ahora mucho más fuerte gracias personas como Hardin. “June aporta mucho a la industria mediante su implicación en las diversas organizaciones de seguridad”, comenta Aldrich. “Da a una industria de la que mucha gente obtiene beneficios pero no aporta nada”. John Elio de CC Amusements en Bronx, Nueva York, dice que Wapello se encuentra en su propio nicho. “Soy un cliente que lleva repitiendo desde hace tiempo porque sólo me interesa comprar productos de calidad”, dice. “June sabe lo que puede hacer y lo hace mejor que nadie”. Cómo comenzó Hardin no tenía ninguna aspiración de estar en el negocio por si sola, ni de formar parte de la industria de la diversión. Fue literalmente una situación de estar en el lugar adecuado en el momento adecuado. “Me encontraba intentado acompasar un trabajo en una planta de producción con el ser ama de casa y asegurarme de que mis cuatro hijos, que practicaban algún deporte, no se perdían ningún entrenamiento o partido. También tenía que mostrarles mi apoyo y no perderme ningún acontecimiento”, dice Hardin. Un amigo de la familia banquero sugirió al propietario anterior, quien en ese momento tenía problemas financieros con el banco, que contratara a Hardin para que le ayudase en la oficina. Fue contratada y cuando los problemas financieros empeoraron, el banco se apropió de la compañía, y en lugar de abrir un juicio hipotecario, se la vendió a Hardin quien para entonces ya conocía el negocio. “El banco consideró que siendo yo la propietaria, lo mejor para sus intereses era proteger la inversión”, dice, destacando que ella fue capaz de comprarlo sin depósito de dinero y con un buen préstamo. Para distanciarse del propietario anterior, Hardin buscó una nueva baza. En ese momento sólo había tres compañías más de hinchables activas, Moonwalk, Space Walk, y Sinda, y quería un nombre que destacase, que fuese diferente y que fuese fácil de recordar. Finalmente eligió el nombre de Wapello (que se pronuncia wop-a- lou) Fabrications, por la ciudad en la que se encuentra la planta de fabricación. Cuando se le pregunta si alguna vez se lo pensó dos veces antes de comprar el negocio, se ríe y no hace comentarios. “Estoy muy orgullosa de donde nos encontramos hoy, de lo que hemos construido”, dice. “En los comienzos fue un trabajo muy duro”, recuerda Hardin. “El edificio que adquirimos se quemó y se destruyeron todos los modelos, así que tuvimos que crear otros nuevos. Contraté a dos de las mujeres que habían trabajado para el propietario anterior y las tres nos atrincheramos trabajando de 50 a 60 horas por semana”. Cuando Hardin no estaba en la planta de producción cosiendo y cortando, estaba en su oficina al teléfono intentando vender el producto. Admite que aunque en los comienzos “no era para nada una mujer de negocios”, se fue haciendo más hábil con el negocio a lo largo de los años. “Aún me pregunto si una persona con más experiencia en los negocios que yo lo habría hecho mejor”, dice. Un negocio familiar El rápido crecimiento de las compañías de alquiler que compran hinchables para alquilar a colegios, festivales y fiestas privadas ha aumentado la demanda de cada vez más productos. Nuevos fabricantes han entrado en el negocio aumentando la competencia para Hardin. No obstante, los negocios siguen bien. “Comenzó con ventaja para la mayor parte de la competencia”, dice Aldrich. “Su calidad le ha dado una gran reputación desde el primer momento y sus clientes siempre le han sido fiel”. Junto con siete empleados, dos de sus hijos ahora ayudan en la fábrica, y su marido, Don, se encarga con entusiasmo de las exposiciones comerciales. Su hijo Don es diseñador y se encarga de todo el trabajo de CAD, mientras que su hijo Kevin está especializado en las artes gráficas y pinta a mano los productos finales. “No utilizamos la serigrafía”, destaca Hardin. “Kevin hace todo el trabajo a mano”. Hardin se ríe cuando mira al pasado, a sus comienzos, en una época en la que era la única mujer dirigiendo una empresa de fabricación de atracciones. “Me fié de todo el mundo, y me quemé varias veces”, dice, y después añade entre risas, “Me llevó cierto tiempo darme cuenta de que no todo el mundo es del medio oeste”. También recuerda de esos comienzos varias llamadas (de hombres) que empezaban, “Hola guapa, pásame al propietario”. Durante el año pasado, Hardin ha tenido que bajar el ritmo un poco por problemas en una pierna y en un pie ocasionados por lesiones de aplastamiento en la zona lumbar. Se operó en septiembre de 2005, pero a pesar de esto, estuvo en la cabina de Wapelo en la Expo de Atracciones de la IAAPA ( Interrnational Association of Amusement Parks and Attractions - Asociación Internacional de Atracciones y Parques de Atracciones) en Atlanta. Dice que los doctores la han dicho que para que su espalda se cure puede ser necesario que pase hasta un año. Al llegar al final de esta entrevista, Hardin sonríe y pregunta, “¿No vas a hacer la absurda pregunta de cuándo me voy a jubilar?” “No, no iba a hacerle esa pregunta, pero ya que la ha sacado a la luz, ¿tiene intención de jubilarse pronto?” Hardin sonríe. “No, no tengo planes de jubilarme”. Unidos y capacitados El Presidente de la IAAPA J. Clark Robinson inició un plan estratégico y aportó estructura y organización al personal. Ahora pasa el testigo a Charlie Bray para la siguiente fase del plan maestro de la IAAPA. Por Tim O’Brien Una nueva era empezará para la IAAPA ( International Association of Amusement Parks and Attractions - Asociación Internacional de Atracciones y Parques de Atracciones), a partir del 1 de febrero cuando J. Clark Robinson deje su puesto como Presidente y Consejero Delegado de la IAAPA y tome el nuevo cargo en la organización como Director Ejecutivo de Asuntos Globales. El Director Financiero de la IAAPA, Charles Bray, quien entró a formar parte de la asociación en julio de 2004, asumirá el elevado cargo. “Dejé claro desde el principio que no me iba a quedar en esto a largo plazo”, dice Robinson, quien fue reclutado como Presidente provisional en junio de 2002 y nombrado Presidente en noviembre del mismo año. Robinson no estaba buscando trabajo cuando encontró este. Se había retirado de Lagoon Park en Farmington, Utah, en 1998, y tras pasar tres años como Presidente de misiones en Australia Occidental para la iglesia mormona, regresó a Utah para disfrutar su jubilación con la intención de pasar más tiempo con sus nietos, de los que él y su mujer, DeeAnn tienen 18, “Y creo que todavía no hemos acabado”, dice Robinson. Cuando Robinson regresó a los Estados Unidos en 2001, la IAAPA necesitaba de una mano guía y solícita de un profesional del sector. “La mayor parte de la gente no es consciente del crítico estado en el que se encontraba la asociación en ese momento”, comenta Gary Story, antiguo Presidente de la IAAPA y Presidente de Six Flags. “Había varios temas relacionados con el sector que debían ser tratados, como los ataques múltiples de los medios de comunicación a nuestros informes de seguridad”, No fue necesario mucho tiempo para que la junta de ejecutivos se diese cuenta de que este veterano del sector era exactamente lo que necesitaban para devolver la estabilidad a la asociación de la industria de divertimento más grande del mundo. Con su capacidad para el trato personal, la junta supo que él era el único capaz de establecer relaciones y de reestructurar al personal. Cinco meses después se le ofreció el puesto a tiempo completo. Robinson aceptó el reto porque “desde muchos puntos de vista, era la forma a través de la cual yo podría devolver a la asociación lo que me había dado a mi a lo largo de los años y la mejor forma de finalizar mi carrera en un sector que realmente me encanta. Créame, no he regresado ni por mi ni por mi familia”. Cuando aceptó el puesto a tiempo completo, dejó muy claro que se crearía un plan de sucesión y que su posesión no duraría más de cinco años. “Clark estaba dotado para el puesto”, dice John Graff, antiguo Presidente de la IAAPA que ha servido a la asociación durante 20 años antes de jubilarse en el 2001. “Todo el mundo sabía a quién se estaba contratando y la gente se sintió muy cómoda con Clark desde el primer momento. Todos conocíamos su carácter así como sus habilidades”. Story dice que el estado de la asociación era muy parecido a “la del huevo Humpty Dumpty que se cayó y se hizo añicos. Nadie podía haber hecho un mejor trabajo para juntar de nuevo todas las piezas”. John Collins, un antiguo Presidente que trabajó con Robinson de cerca cuenta a Funworld, “Clark era la persona más adecuada para agarrar el timón. Tuvimos y aún tenemos mucha suerte de tenerle. Espero que se quede aquí con nosotros para siempre”. No tuvo que pasar mucho tiempo para que Robinson dejase su huella y marcara la diferencia. “Clark realizó un enorme progreso para la asociación durante su época como Presidente”, afirma Jane Cooper, la Presidenta de la asociación durante 2005. “Desarrolló un plan estratégico para guiar a la asociación en la planificación y la programación y reforzó nuestro gobierno, nuestra junta y nuestros comités”. Cooper añade que Robinson “deja como legado la mejora en la eficacia organizativa a través de actividades comerciales acertadas y el desarrollo de un liderazgo efectivo”. Con un poco de ayuda Robinson dice que recibió un apoyo total cuando aceptó. “Como antiguo Presidente tuve un apoyo incondicional de mis colegas, aquellos a los que conocía desde hacía años”, dice. “Esa confianza tanto de la junta como de la industria fue evidente desde el principio, y me di cuenta de que me necesitaban para hacer lo correcto. Llegué, no me comprometí, e hice lo que consideré que era lo mejor para la asociación”. Story dice que los enormes conocimientos de Robinson tanto sobre la industria como sobre la asociación le proporcionaron una visión muy clara de cómo la IAAPA necesitaba interactuar con la industria. Según Robinson, una de las cosas que quería hacer cuando entrase en las oficinas de la IAAPA, era unificar y formar al personal. “Yo había sido operario de parques, no presidente de ninguna asociación. Sabía que para alcanzar el éxito tendría que rodearme de gente profesional. Soy de los que delegan y además era completamente consciente de que la clave estaba en tener personal profesional y comprometido”, dice. “No se trata de quién eres, sino de quién te rodeas”. Niega con la cabeza cuando explica que muchas organizaciones avanzan muy rápido para desarrollar planes estratégicos, pero una vez que los planes están hechos, se apartan y no se vuelven a mirar. Ya dentro del reino de la gestión de personal de la IAAPA, encontró el antiguo plan estratégico, lo desempolvó, y comenzó el proceso de diseñar uno nuevo. “Sabíamos que debíamos tomar una sólida dirección, un plan estratégico factible, antes de que pudiésemos desarrollar un plan comercial para la asociación para los años que estaban por venir”, dice, añadiendo que el trabajo hacia un nuevo plan estratégico cambió la forma de trabajar de la IAAPA.
La base del conocimiento Una gran diferencia que se podía apreciar desde el principio fue que Robinson era una persona del sector, no un ejecutivo de la asociación preparado. Sus decisiones y su estilo en la gestión se basaban sobre todo en sus instintos perfeccionados a lo largo de casi 50 años en el sector. Robinson comenzó su carrera en los parques en Lagoon Park cuando tenía 8 años. Vivía justo al lado en una granja de productos lácteos y ganaba 25 centavos al día alimentando a los monos de la Casa de la Risa y limpiando sus jaulas. Esta carrera inicial en la industria de la diversión finalizó rápidamente un día en el que se dejó la puerta de la jaula abierta y los monos se escaparon por toda la Casa de la Risa. Mantuvo su trabajo en el parque, pero fue trasladado a la piscina donde era el chico de las cestas. Siguió como empleado del parque durante el instituto y la Universidad, realizando diferentes trabajos, entre los que se incluían algunas funciones de supervisión, como la de “supervisor de hechizos”, supervisor de juegos, supervisor de alimentación, y supervisor de picnic. A la vez sacaba tiempo para jugar como receptor de ala abierta en el equipo de fútbol americano de su instituto. Gracias a sus buenas manos, ganó una beca completa para la Universidad de Utah, donde jugó durante los cuatro años de carrera, licenciándose en 1964 en contabilidad. En 1966 obtuvo un master en administración de empresas en la misma universidad (aún hoy, Robinson continúa con sus actividades deportivas, en las que ha ganado varios campeonatos nacionales senior de tenis y ha jugado a nivel internacional en equipos senior de los Estados Unidos). Robinson conoció a DeeAnn en un festival de canto cuando los dos estaban en la universidad. Fue necesario cierto tiempo hasta que las cosas se pusieron serias entre ellos, pero cuando la conoció “Nunca antes había salido con otra chica”, dice. Se casaron el viernes 13 de marzo de 1964, pero no pudieron irse para su corta luna de miel hasta la tarde siguiente. “Era la semana de los exámenes, y tenía un examen el sábado por la mañana”, explica Robinson, destacando que estaba realmente molesto porque su profesor no le dejó hacer el examen algún día antes durante la misma semana. “Nos casamos el viernes por la noche y me tuve que levantar el sábado a las siete de la mañana para ir a examinarme, regresar, recoger a DeeAnn y conducir hasta Las Vegas”, recuerda. Regresaron a casa el domingo por la noche, el lunes DeeAnn comenzó su carrera como profesora y Robinson regresó a clase. El fiasco de la mañana después no desconcertó a DeeAnn. Se ríe cuando recuerda que se levantó y “me puse a limpiar el apartamento donde íbamos a vivir mientras Clark se examinaba”. Cuando finalizó su master en administración de empresas, Robinson estaba preparado para empezar a trabajar en una firma de CPA (Contables públicos autorizados), y la suerte quiso que el controlador en Lagoon Park decidiera marcharse. El antiguo Presidente de la IAAPA, Robert Freed, que por aquel entonces era el Director General del parque, le ofreció el trabajo a Robinson. “Nunca pensé en trabajar en Lagoon como parte de mi carrera”, dice. “Pero me encantaba el trabajo y el parque me era muy familiar… Además quería mucho y sentía una gran aprecio por toda la familia Freed, a quien pertenecía el parque, y cuando el puesto quedó vacante, lo acepté con gran regocijo”. Cuando Freed murió en 1974, Robinson fue ascendido a Director General, cargo que mantuvo hasta 1998, fecha en la que se jubiló. Cuando aceptó el puesto de Presidente de la IAAPA en el 2002, Robinson no era un desconocido para la asociación. Anteriormente había formado parte de la Junta de Gobierno durante 27 años, incluyendo dos mandatos como tesorero y 12 años en el Comité Financiero. Fue Presidente en 1981, algo que nunca pensó que tendría la oportunidad de alcanzar: “No era dueño de ningún parque y cuando empecé a pasar por los distintos puestos en 1978, sólo Carl Hughes y Truman Woodworth me habían precedido como no propietarios”. La primera feria comercial y convención de la IAAPA a la que Robinson acudió fue en 1964, en la Sherman House de Chicago. Desde entonces no se perdió ninguna convención hasta 1998, época en la que se encontraba en Australia. “Había dejado esa parte de mi vida atrás, y sinceramente, nunca pensé que regresaría al sector”, cuenta a Funworld. Él y DeeAnn regresaron a Utah en el 2001. Asistieron a la feria y convención de Orlando, y como antiguo Presidente, Robinson asistió a la reunión de la junta de ese año, con el único propósito de poder reencontrarse con sus viejos amigos. Pero unos meses después el por aquel entonces Presidente Alain Baldacci le llamó. “Me preguntó si estaría interesado en un puesto temporal, y le dije que si, y entonces empezó todo”, dice Robinson. En el plazo de unas semanas fue nombrado Presidente provisional y se instaló en una casa temporal cerca de las oficinas de la IAAPA en Alexandria, Virginia. Un nuevo cargo Su nuevo cargo como Director Ejecutivo de Asuntos Globales es un puesto que aporta beneficios tanto a Robinson como a la asociación, comenta Story. “No hay nadie mejor preparado que Clark para ser embajador global de la IAAPA”, dice. “Clark ha avanzado para crear un puesto que va a ayudar a nuestro crecimiento global, al igual que lo hizo en 2002 al aceptar el reto de ayudar a colocar a la asociación con vistas de futuro”. En su nuevo cargo, Robinson viajará por el mundo como representante de la IAAPA, para dirigirse a grupos de la industria específicos, gobiernos, fabricantes y proveedores, así como a miembros individuales. Story añade que “nada puede superar” la captación de nuevos miembros a través del trato personal, algo a lo que se dedicará Robinson. Collins afirma que el tener a Robinson como “embajador itinerante” de la IAAPA será de gran importancia para el futuro de la organización. “Tenemos la ventaja de tener como representante de la asociación a alguien que ha estado en los dos lados de la valla”, destaca Collins. “Tenemos miembros en 92 países, y muchos de esos países no tienen una asociación a la que se puedan afiliar sus parques. Clark será capaz de ayudar a los parques en esos países que carecen de asociaciones nacionales y probablemente de dirigirles en su proceso de creación de una asociación. Clark no sólo ayudará a la IAAPA, sino que será de gran importancia para la industria por todo el mundo. Graff destaca que “según vamos uniendo a la industria de la diversión” hay ciertas preocupaciones y recelos justificados. “Clark podrá centrarse en esos retos globales y con su experiencia crear relaciones y alianzas significativas y concretas que serán beneficiosas para todos”, comenta Graff. El nuevo cargo surgió como resultado de la experiencia de Robinson durante los pasados tres años. “El alcance global es muy, pero que muy importante, e hice todo lo que pude al respecto, pero había demasiado por hacer. Yo tenía que estar en la oficina, tenía que estar viajando, y quería estar con mi familia. Había que dejar algo”, cuenta Robinson, señalando que sus tareas en la carretera ayudarán a que Bray se concentre en el trabajo y en la supervisión del día a día en la asociación. “Charly podrá pasar más tiempo en la oficina de lo que yo podía y se podrá concentrar en la organización de tres ferias comerciales de gran importancia, así como finalizar la reestructuración que comenzamos”. Cuando se contrató a Bray como Director Financiero hace 20 meses, fue con la idea de que fuese considerado para el cargo más alto cuando Robinson lo dejara. “Quería que se metiese de lleno en el sector y que pasase por cada una de nuestras ferias dos veces”, dice Robinson. “De esa forma tendría la oportunidad de conocer más a fondo la industria y dar a la junta la confianza necesaria con respecto a sus capacidades”. “Charly ha superado nuestras expectativas”, señala Story. “Me imagino que esta es la entrevista de trabajo más larga que haya tenido que pasar”. Robinson señala que aún no se jubila. Está cambiando los objetivos y aceptó este cargo de alcance global no sólo porque le dejaría más tiempo para disfrutar de su creciente familia, sino porque además le permitiría seguir trabajando para la asociación comercial de la industria de la diversión más grande de las que hay, un grupo “que nos ha dado tanto a mi familia y a mi a lo largo de los años”. Esculpido por el aire Probablemente no exista niño alguno que no se sienta atraído como un imán por una colchoneta de aire. Simplemente hay algo de esas coloridas y ascendentes atracciones de rebote que es irresistible. Pero según va madurando la industria de las atracciones hinchables, aparecen cambios en el diseño, la construcción y la temática de estas atracciones, dando cada vez más importancia a la preparación y a la seguridad. Los hinchables vienen en todos los tamaños, formas y colores, y lo que está de moda en un lugar puede no estarlo en otro. En algunos mercados lo que causa furor son los hinchables con temas de películas. En otros lugares son las pistas de obstáculos y los juegos. “Todo depende del lugar y de la población para las modas”, dice Carol Crain, Ejecutiva de Ventas y Marketing de Ninja Jump Inc. en Los Ángeles. “Por ejemplo, el que tenemos de ‘Madagascar’ (del tema de la película) está realmente despegando en Australia”. Con más de 120 tamaños y diseños, Ninja Jump se especializa en hinchables autorizados y afirma ser el único con autorización por parte de The Walt Disney Company, Universal Studios, Nickelodeon, y otros. Cutting Edge Creations Inc. en Egan, Minnesota, creó uno de los toboganes temáticos más populares hasta la fecha, el tobogán Titanic, tras el éxito cinematográfico en 1997 de “Titanic.” Sin embargo, Bob Field, Vicepresidente Senior de Operaciones, advierte sobre la parte negativa de estos hinchables. “Intentamos mantenernos alejados de los productos autorizados de temáticas de películas porque a veces su popularidad no dura mucho”, dice, “así que creamos nuestros propios temas con tópicos que permanecerán en la vanguardia durante varios años, como los temas de dinosaurios y del espacio”. La empresa de Field posee una línea de hinchables de 25 toboganes y 20 obstáculos. “Ahora mismo, las pistas de obstáculos temáticas, como nuestro Castillo del Dragón son probablemente las más populares en la industria junto con los toboganes”, dice. Otros hinchables solicitados son aquellos que implican varias actividades. “La interactividad es la mayor tendencia en estos momentos”, dice Crain. “No sólo puedes saltar, sino que puedes tener un aro de baloncesto, una pista de obstáculos o un tobogán al mismo tiempo… Es lo que llamamos un cinco-en-uno”. Richard Taylor, Director de Ventas de Jumbo Inflatables Ltd. en Hinckley, Leicestershire, Inglaterra, señala que en Europa, los hinchables interactivos con un tema deportivo son la segunda opción siguiendo muy de cerca a los toboganes, y son los favoritos entre los adolescentes y adultos: “Cualquier cosa que ofrezca una competición, como un partido de baloncesto combinado con obstáculos y un reto”. Uno de los hinchables deportivos gigantes de Jumbo es el que se llama Futbolín humano, que cuando está montado ocupa cerca de 65 metros cuadrados. “Está basado en el juego de futbolín que se encuentra en cualquier bar” dice Taylor. “tiene seis largos mástiles unidos en el centro y se juega un partido de fútbol de cinco contra cinco. Los jugadores se pueden desplazar a través de los mástiles pero apenas se pueden mover hacia delante o hacia tras, así que se parece mucho al futbolín”. En lo que respecta a las diferencias geográficas de mercado, Field dice que lleva tiempo para que los estilos y los temas introducidos en Estados Unidos se hagan populares en otras zonas. “Parece que se necesitan dos o tres años para que los productos introducidos aquí se hagan populares a nivel internacional”, observa. “Aún estamos recibiendo llamadas (internacionales) con respecto al tobogán del Titanic, que salió en 1998”. Aunque la mayor parte de los hinchables son de colores brillantes y tienen una temática seductora, hay una compañía que crea diseños más siniestros. Distortions Unlimited/ Brainchild Design Lab LLC en Greeley, Colorado, se especializa en temas más oscuros e intenta dar a sus hinchables bordes más afilados para que parezcan más amenazadores. “Cuando se me ocurrió esta idea para La Bestia, creo que estaba en un avión de camino a casa después de la IAAPA Expo hace unos años”, dice el Presidente de la compañía Ed Edmunds, “y me pregunté por qué la gente hacía gorilas azules cuando realmente podían estar haciendo cosas geniales”. La Bestia es un monstruo gigante hinchable de 45 metros de longitud que causó una impresión inolvidable en su debut en la IAAPA 2002 en Orlando. Los visitantes entran a través de la boca de la criatura, pasan por su corazón latente, y después visitan su estómago y sus intestinos, al mismo tiempo que se les deleita con efectos especiales. “Los tenemos en varios países, 14 o 15 hasta el momento”, dice Edmunds. “Teníamos la certeza de que si alguien ponía esa cosa en una calle principal, sería un enorme éxito comercial. El que está en Hong Kong es el que ha tenido la mayor afluencia; 120.000 personas en 30 días”. La firma también es la creadora de El Gigante, un enorme humano hinchable, además de las fachadas de la Calavera y el Payaso, que hacen de horripilantes entradas en atracciones. Consejo para los compradores Algunos fabricantes advierten a los compradores de las construcciones de baja calidad y les animan a prestar atención a los materiales y al diseño. “Para la parte inferior utilizamos un material revestido de más de 600 gramos, y para la parte superior utilizamos tejidos de buena calidad procedentes de los Estados Unidos”, dice June Hardin, Presidente de Wapello Fabrications en Wapello, Iowa, quien se centra en hinchables básicos como colchonetas y ascensos con escaleras (véase la introducción en la página 26). Puntadas dobles, triples y cuádruples y cinchas reforzadas de nylon en los puntos de presión son otras de las características en las que se deberían fijar los compradores. La esperanza de vida de un hinchable es de cinco a siete años, aunque puede variar enormemente dependiente del cuidado y el mantenimiento. Según Taylor, los hinchables con elementos de agua deberían estar diseñados y fabricados de forma diferente: “El tejido es distinto y el algodón es más grueso y resistente. Además (los elementos) han de ser largos y finos por la cuestión de la supervisión, de manera que se pueda ver siempre a la gente. El enorme tamaño de los hinchables gigantes supone por si sólo ciertos retos de fabricación. “Los hinchables grandes tienden a deformarse y perder sus bordes”, dice Edmund, “y eso es uno de los problemas a la hora de intentar hacerlos crueles y siniestros. Además, en uno como La Bestia, aunque esté hecho de varias secciones, ¡necesitamos cinco hombres para moverlo a través de las máquinas de coser!”. Una de las áreas de producción que ha visto los cambios más dramáticos en los últimos tiempos es la de las imágenes en la superficie de los hinchables. “Muchas compañías aún utilizan sus propios artistas”, dice Crain. “Nuestra impresión digital puede hacer todo eso y lo hace de forma mucho más rápida”. Las impresoras digitales multicolor puede producir diseños con la calidad de una fotografía y crear diseños en 3-D. El precio de las atracciones hinchables varía enormemente con el tamaño y la complejidad de la unidad, con la introducción de características especiales y con la calidad de los materiales. “Los nuestros cuestan entre 2.000 y 25.000 euros (2.420 y 30.262 dólares americanos)”, dice Wytze Kaastra, Consejero Delegado de Sidijk B.V. en Grou, Friesland, Países Bajos, quienes venden sobre todo a parques de atracciones y compañías de alquiler en Europa occidental. Los principales compradores de atracciones hinchables son los Centros de Diversión Familiar, parques de atracciones, fraternidades y empresas de promoción. A veces incluso los zoos y museos se apuntan. “De hecho vendimos el tobogán del Titanic al Museo del Titanic, y hemos vendido algunas colchonetas a zoos”, dice Field. Pero puede que los mayores compradores de hinchables de atracciones de calidad sean las compañías de alquiler para exteriores, quienes se los alquilan a una enorme variedad de clientes. “Existen entre 12.000 y 15.000 empresas de alquiler en los Estados Unidos”, dice Crain, “y empleamos mucho tiempo y nos enorgullecemos de abastecer a las pequeñas empresas de alquiler y de darles mucho apoyo”. La mayor parte de los fabricantes han determinado que los grandes parques temáticos no suelen ser buenos compradores de atracciones hinchables, y la consultora de la industria Certified Safety Professional Barry Richard sugiere una explicación: “Los grandes hinchables necesitan muchos operarios para que sean seguros, y no duran tanto como las otras atracciones de los parques. Además, los parques temáticos se fijan en las atracciones que impliquen un rápido movimiento, y cuando los niños se meten en los hinchables quieren quedarse saltando durante un buen rato. Unos minutos no son suficientes”. La seguridad como objetivo Últimamente la industria de los hinchables ha aumentado la atención que le presta a los temas de seguridad. De acuerdo con los fabricantes esto surge a raíz de varios factores, incluyendo la entrada en el mercado de cada vez más productos de baja calidad, el predominio de ciertas compañías de alquiler que no siempre instalan y supervisan los hinchables de forma adecuada, y la industria como objetivo de los abogados especializados en lesiones personales. Taylor afirma que Europa está por delante de los Estados Unidos a la hora de tratar estos temas. “En el Reino Unido y a lo largo de toda Europa se están adoptando medidas referentes a la calidad de los tejidos, los diseños y el funcionamiento”, dice. “Si no nos hubiésemos unido para tratar el problema, el gobierno lo habría hecho por nosotros”. En los Estados Unidos, el sector apenas está comenzando a unirse para tratar estos asuntos. “Lo que más se oye ahora mismo es administración de riesgos”, dice Field. “Estamos intentando ponernos en cabeza de los programas de seguridad, donde las exigencias y las pautas se establecen a través de las normativas de la sociedad americana para ensayos de materiales, la ASTM, que todo el mundo tiene que cumplir. Los hinchables deberían considerarse como todas las atracciones. Pero en este momento la industria ocupa todas las posibilidades del espectro”. Field tiene varias sugerencias para los compradores de hinchables: “Deberían crear una estrategia de gestión de riesgos para su compañía, asignar un oficial de seguridad, celebrar reuniones de seguridad, repasar los manuales de las atracciones, obtener operarios titulados, y tener una cámara y formularios de reclamaciones de accidentes en el lugar de las atracciones de manera que puedan documentar cualquier cosa que ocurra”. Una de las características de seguridad que ha desarrollado la empresa de Field es el sistema de soporte de aire capturado, que atrapa aire en sus cámaras de manera que si la potencia del sistema de aire falla, la atracción se mantiene hasta que se evacua. Field también ha propuesto la alarma del sistema de aire. “Si el sistema de aire se interrumpe, salta una alarma de 120 decibelios alertando al operario para que evacue la atracción”, dice. Con respecto al futuro de la industria de hinchables, Crain comenta, “Introduciremos hinchables más ligeros y retardantes frente al fuego. Rouben ( Gourchounian, Presidente de Ninja Jump) ha empleado mucho tiempo y esfuerzos en esto”. “Todo depende de lo creativo que puedas ser”, dice Field. “Una de las cosas que se presentó este año en la IAAPA es el aire capturado, sin necesidad de sistema de aire. Puede aguantar varios días por el asunto de la seguridad, por lo que no te tienes que preocupar de fallos en el sistema de aire”. Kaastra cree que la mayor parte de los cambios estarán en los diseños: “Los diseños en 3-D añaden más aspectos visuales al producto. Antes, cuando se diseñaba la cabeza de una persona era en una dimensión, pero ahora realmente se puede ver cómo la nariz sobresale. Para mantenerte en cabeza hay que crear nuevos productos. Si te quedas con los viejos diseños, pierdes mercado”. |
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