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Spanish Siempre de guardia Su corazón aún se acelera mientras baja por la brillante y bulliciosa calle principal. Sus ojos están totalmente abiertos por la excitación, como siempre lo han estado cuando quiera que él se monta en su atracción favorita. Wayne Fuqua aún ama ser parte del negocio del entretenimiento, después de haber trabajado en el parque 27 años. Más específicamente, aún le emociona ser parte del equipo de Kings Dominion de Paramount, cercano a Richmond, Virginia. Él es el encargado de operaciones de mantenimiento de las atracciones de este parque que tiene ya 30 años, ha disfrutado siendo miembro del equipo de atracciones para niños en las temporadas en 1977. “Comencé aquí mientras aún estaba en la secundaria, porque era un sitio agradable para trabajar,” recuerda Fuqua. “He permanecido aquí todos estos años por la gente y porque aún sigue siendo un sitio agradable para trabajar.” Hoy, como encargado de operaciones de mantenimiento, su mayor responsabilidad es la documentación. Todo el papeleo, desde los informes diarios de mantenimiento preventivo y datos de inspección, a solicitudes de modificación, son canalizados a través de Fuqua. También coordina todos los registros de su parque con aquellos de otros parques de Paramount. “La documentación se está volviendo cada vez más importante a medida que pasan los años,” añadió. “La normativa gubernamental y las compañías de seguros exigen que documentemos casi todo lo que sucede.” Además de todo esto, Fuqua vigila las compras para los departamentos de mantenimiento y operaciones. Su carrera estacional en el parque de atracciones duró cuatro veranos y, después de haber dejado el J. Sergeant Reynolds Junior College en Richmond, tomó su primer trabajo “real” a tiempo completo como operador de montacargas en una bodega cercana. Sin embargo, no se pudo retirar completamente del parque de diversiones, ya que trabajaba durante los fines de semana en el equipo de lubricación del departamento de mantenimiento. Fue durante este trabajo de fines de semana que oyó su llamada. “Era muy divertido y un poco más estimulante que la operación de atracciones,” recuerda. “Me ofrecieron un trabajo a tiempo completo por un año, y lo acepté. Yo nunca vi la operación de atracciones como una posibilidad de carrera, pero fue durante este primer invierno trabajando a tiempo parcial en el departamento de mantenimiento que me enganché. Nunca he mirado hacia atrás.” La ayuda de un mentor Para que fuera su guía en la vida profesional y personal, Wayne encontró un mentor en Hans Henreiner, encargado de mantenimiento del parque en ese momento, quien tomó a Fuqua bajo su tutela. “Él quería que yo aprendiera y se alejó de sus funciones para enseñarme, tanto de trabajo como del programa especial de aprendices que ayudó a montar en el junior college,” comentó Fuqua. “Tomé cursos durante cinco años” Henreiner le dirigió hace varios cursos nocturnos en la universidad, así como otros cursos especiales ofrecidos a la comunidad. “Fue una educación diversa,” añadió Fuqua. “Algún día estaré trabajando en la montaña rusa de madera “Rebel Yell”, y esa noche estaré tomando una clase de soldadura, y lo siguiente que supe es que estaba en una clase de elaboración de bosquejos. Eso me pareció excitante, y me encantaba estar aprendiendo las bases de tantas disciplinas que me ayudaron en mi trabajo en el parque.” A día de hoy, Fuqua considera que ha disfrutado su larga carrera en el parque por la frescura que la diversidad le proporciona: “Cada día hay algo diferente y divertido, y sigo aprendiendo.” Si bien oficialmente está en mantenimiento, Fuqua también está muy involucrado en el programa de seguridad de las atracciones en el parque. “No nos llaman agentes de seguridad oficialmente, pero somos la primera línea de seguridad de las atracciones porque hacemos el mantenimiento y estamos entrenados para identificar los problemas. Cuando los identificamos, los reparamos,” agregó. Fuqua posee una certificación de nivel II del Amusement Industry Manufacturers and Suppliers International, el segundo paso de un total de tres en la certificación de técnico de mantenimiento profesional del sector de entretenimiento. Tiene un certificado de inspección de seguridad de Nivel I de la National Association of Amusement Ride Safety Officials, y está planeando presentarse al examen para el Nivel II con ese grupo a principios de 2005. La diversidad de la experiencia de Fuqua le ha ayudado a tener un amplio reconocimiento en su trabajo. “Wayne cubre ambos lados de la vía proporcionando una perspectiva desde el punto de vista de las atracciones y del mantenimiento,” anotó el jefe de Fuqua, Tony Ryland, Vicepresidente de mantenimiento y operaciones de Kings Dominion de Paramount. “Su inigualable instinto para resolver los problemas, junto con su experiencia en atracciones y mantenimiento, le hacen el vínculo perfecto entre el parque y los fabricantes de atracciones.” Ryland anota que las contribuciones de Fuqua al parque durante las últimas décadas han sido muchas. Lo más notable es que fue supervisor de mantenimiento en la instalación de “Volcano, The Blast Coaster” en 1998, “un proyecto prototipo extremadamente complejo,” manifestó Ryland. Fuera del parque Hace veintitrés años, Fuqua se casó con su novia de la secundaria, Ann, y ahora tienen tres hijos. Alex el mayor, tiene 19 años, Izzie, su hija, tiene 17, y Zach tiene 13. Su esposa e hijos nunca han conocido a Fuqua fuera de su trabajo en Kings Dominion. “Ann sabía en qué se metía”, dijo con una sonrisa. “Como usted sabe, trabajar en un parque de diversiones, en cualquier posición, nunca ha sido un trabajo del tipo de los que son de lunes a viernes de 9 a 5. Mi familia se ha adaptado bien.” Afortunadamente su actual cargo en mantenimiento le permite tomar vacaciones en verano, “cuando la gente real” las toma. “Nosotros vamos a la playa, no a otros parques,” dijo riéndose – no es que su familia no lo quiera. “Están un poco cansados después de todos estos años.” Ocasionalmente terminan en otro parque o en un centro comercial donde se haya instalado un carnaval en el aparcamiento. Fuqua mira rápidamente las atracciones y usualmente hace una evaluación sobre la seguridad que percibe de forma rápida. Pero no les estropea la diversión cuando están en un paseo familiar. Él asegura que sabiendo cómo funciona todo y lo qué podría suceder eventualmente “realmente” no quita toda la magia de la experiencia para él. “Por el contrario, saber cómo funcionan estas máquinas, realmente añade algo de magia para mí,” añadió. Sus hijos no han demostrado mucha habilidad mecánica hasta el momento comenta, pero es posible que tengan un poco de la sangre del parque en ellos después de todo. “Siempre les he animado para que no trabajen en el parque durante el verano, porque si terminaran en un departamento bajo mi supervisión, podría haber problemas,” manifestó. “Pero este último verano, los dos mayores querían trabajar aquí, así que trabajaron en el parque acuático como salvavidas. Les dije, trabajad aquí, pero manteneos en el parque acuático, donde no esté yo muy involucrado. Les encantó, dijo, y ambos quieren volver en 2005. De lubricación al equipo de la montaña rusa Tras trabajar durante cinco años en el equipo de lubricación, Fuqua se convirtió en mecánico de atracciones en 1986, el mismo año en que el parque instaló “Shockwave”, una montaña rusa para montar de pie. Aún es su atracción favorita. “Togo [un fabricante japonés ya fallecido] realmente mantuvo la atracción simple y limpia. No se excedieron en ingeniería en este asunto,” aseguró. “Es una atracción con buena ingeniería y fácil y divertida de mantenimiento.” Su atracción favorita en el parque es “Flying Eales,” los “Flying Scooters” de Bisch-Roco, que él llama la última de las atracciones “realmente interactiva” donde uno puede controlar un viaje específico. Fuqua ha visto una buena serie de cambios en los parques temáticos desde que se vinculó al sector en 1977, especialmente en el interior de las áreas de prevención de pérdidas, seguridad de las atracciones y mantenimiento. Él vio cómo empezaba a afectar la forma de hacer su trabajo hace 12 años. “No fue un cambio de la noche a la mañana. Pareciera como si la vigilancia gubernamental y de las compañías de seguros creciera cada año”, afirma. “Las reglas y guías son mucho más estrictas ahora para todo, desde el manejo de una atracción para niños, hasta una montaña rusa de madera, hasta cómo hacemos nuestra rutina diaria de inspección.” El asunto de la responsabilidad ha liderado muchos de los cambios. “Sin embargo esto no es del todo negativo,” añade, no sólo nuestros visitantes están más seguros ahora que nunca en los parques, sino el personal también. “OSHA [Occupational Safety and Health Administration] también ha estado muy involucrada. Hace tiempo, cuando empecé a usar las atracciones, utilizábamos cinturones de seguridad. Ahora no se permiten ni siquiera los cinturones – debemos utilizar un arnés completo. Este es apenas un ejemplo.” Las innumerables normas para las atracciones y los requisitos de seguridad son positivos para el sector, insiste Fuqua: “Un parque del tamaño del nuestro siempre ha estado bien mantenido, porque tenemos suficiente personal para mantener todo en excelentes condiciones, pero la situación puede ser diferente en parques que no pueden mantener un personal de mantenimiento capacitado. Estos son los parques que pueden haber ignorado ciertas cosas en el pasado, pero ahora no pueden. Las guías, leyes y requisitos les obligan a mantener un alto nivel de calidad. En “otros tiempos, cuando observábamos algo en una atracción, y sabíamos que lo podíamos mejorar, lo hacíamos”, señaló. “Ahora, si vemos algo que queremos cambiar, necesitamos la aprobación del fabricante para realizar cualquier modificación. Algunas veces la aprobación tarda bastante.” Richard Zimmerman, vicepresidente ejecutivo y gerente general del parque anota que el duro trabajo y la dedicación de Fuqua a lo largo de los años, ha ayudado a que el personal de mantenimiento y operaciones del parque sea “uno de los mejores” de la industria. “Wayne es una parte integral del equipo de profesionales que, a través de su duro trabajo y dedicación, permite que el parque proporcione a los visitantes las experiencias que esperan recibir,” manifestó Zimmerman. Ryland agradece la habilidad y el deseo de Fuqua de trabajar con otras personas. “Su actitud como miembro de equipo y su dedicación a la perfección le han hecho acreedor del respeto tanto de sus compañeros como de la dirección.” Ryland añadió. Fuqua es inexorable frente al tiempo que tome, mientras pueda trabajar con “hombres y mujeres jóvenes” del parque ayudándoles a aprender sus labores. “Creo que eso es muy importante,” manifestó. “Después de todo, muchos se tomaron su tiempo para enseñarme a lo largo de los años. Siento que debo hacer lo mismo.”
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